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    DEL APOGEO “LULISTA” A LA DESTITUCIÓN DE DILMA: EL DEVENIR NACIONAL POPULAR NEODESARROLLISTA EN BRASIL

    Mar, 12/06/2018 - 21:55


    Por Gabriel Esteban Merino ***

     En el presente artículo se analiza la articulación político-social y el esquema de poder gobernante en Brasil durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (pt).

    Se examina cómo la articulación nacional popular neodesarrollista, encabezada por el liderazgo de Luiz Inácio da Silva (Lula), tendrá una influencia decisiva en el Estado, en un contexto internacional favorable –creciente multipolaridad relativa, altos precios de los commodities y avance del regionalismo autónomo en la región. Desde esta posición pueden explicarse un conjunto de medidas y posicionamientos geoestratégicos. Se exponen, asimismo, las causas de la crisis de la articulación lulista y caída del gobierno del pt, especialmente en relación a dos puntos de inflexión fundamentales: la modificación del escenario internacional y la presión de las fuerzas dominantes en Estados Unidos y en el “Norte global” frente a la política exterior de Brasil, y la agudización de las contradicciones, tanto del esquema de poder en el gobierno como en el interior de la articulación nacional popular neodesarrollista, además de los casos de corrupción y de los límites de la dependencia.


    Introducción: el lulismo y el giro nacional popular en América Latina

    El gobierno de Luiz Inácio da Silva (Lula) aparece en buena parte de la literatura como expresión del “giro a la izquierda”, aunque se debate sobre las características de dicho giro. De acuerdo con las categorías de la política de la liberación (Dussel 2009), podríamos hablar de un giro popular, en tanto que lo popular es la expresión fenomenológica del pueblo, que se expresa parcialmente en algunos procesos políticos de la región, siendo el pueblo un proceso constituido a partir de la escisión de los oprimidos del bloque histórico en el poder.1 El hecho fundamental del giro posneoliberal es que un conjunto de grupos políticos y sociales que organizan a las clases populares y a sectores subor-dinados en el campo del poder pasan, de un momento de resistencia a la política neoliberal, a ser parte de la construcción de alternativas políticas (con mayor o menor protagonismo y en determinada correlación de fuerzas). De ahí su condición de populares, lo que Laclau (2005) define como populista.

    Por otro lado, y siguiendo la tesis de Emir Sader (2009), otra de las características centrales fue el rechazo al tlc y al alca, así como a la búsqueda de mayores grados de soberanía relativa desde una reivindicación de lo nacional y a partir de las propuestas de una integración regional autónoma, privilegiando la identidad latinoamericana o Nuestro Americana. En esto radica su condición de nacional y latinoamericano. En su reflexión sobre este giro político en Nuestra América, Sader observa que la nueva estrategia de la izquierda (o manifestaciones del giro popular) se caracteriza: por fomentar un proceso de desmercantilización en el acceso a bienes y servicios que se garantizan desde el Estado como derechos, por producir procesos de descentralización del Estado y empoderamiento popular, por el avance en las estatizaciones para ejercer un mayor control político de la econo-mía de los países y distribuir rentas (especialmente las grandes rentas diferenciales de los productos primarios de exportación). Pero para el sociólogo brasileño, el eje central de la división del campo político latinoamericano es la cuestión de la soberanía. Podemos dividir entre los gobiernos que poseen y/o promueven Tratados de Libre Comercio (tlc) con ee.uu., denotando a su vez un alineamiento geopolítico con los actores dominantes de este país y la agenda del capital transnacional, y aquellos que priorizan la integración regional autónoma, rechazan los tlc y cuestionan la agenda estratégica del capital transnacional. Es decir, como señala el mismo Sader y otros politólogos, el problema de la dependencia es el eje central para dividir el campo político y caracterizar al proceso posneoliberal en muchos países de la región. De hecho, dentro del giro posneoliberal, se incluyen los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela —que convergen junto con Cuba en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (alba) y que van a encarnar con más claridad una nueva estrategia de la izquierda—, y a los gobiernos de Argentina, Brasil y Uruguay, caracterizados como gobiernos “progresistas”. Sin embargo, no formarían parte de este giro aquellos gobiernos progresistas liberales denominados como de la “Tercera vía”, quienes continúan con una agenda neoliberal, como el caso de Chile, y que no tienen como horizonte la ruptura con la condición de dependencia o, al menos, establecer mayores niveles de autonomía relativa..1 También resulta de central importancia el análisis desde la perspectiva decolonial. Véanse Mignolo y Escobar 2010.

    Este giro nacional popular posneoliberal se inicia en términos políticos institucionales a partir de 1999 con la asunción de Hugo Chávez como presidente de Venezuela, en un contexto en que en el mundo comienza a haber un proceso de resistencia a la globalización financiera neoliberal conducida por Estados Unidos, es decir, el polo de poder angloamericano y el capital financiero transnacional; por ello se inicia un proceso germinal de multipolarización relativa en detrimento del mundo unipolar de Occidente (Merino 2014, 2016). El triunfo de Luis Inácio da Silva en la elección presidencial de Brasil de 2002, luego de presentarse en tres ocasiones (1989, 1994 y 1998), forma parte estratégica del giro político en la región por el peso decisivo de Brasil en Suramérica. Lula, líder y fundador del Partido de los Trabajadores (pt) y ex dirigente gremial metalúrgico del corazón industrial de San Pablo, triunfa encabezando una articulación político-social. Por ejemplo, nombra como vicepresidente a José Alencar, del Partido Liberal, ex vice-presidente de la Confederación Nacional de la Industria y reconocido representante gremial de la burguesía industrial de Brasil. Dicha fórmula da cuenta de una articulación entre expresiones de la burguesía local y de la clase trabajadora, propia de los desarrollismos nacionalistas y/o de los nacionalismos populares de América Latina. En ese sentido, sería la estrategia neodesarrollista la que dominaría esta articulación nacional popular.

    Uno de los objetivos fundamentales del presente artículo es describir y analizar dicha articulación político-social y el esquema de poder gobernante en Brasil bajo la coalición encabezada por el pt, pues a partir de esta realidad podemos explicar algunos ejes centrales de la política económica y social, y de la geopolítica de Brasil, así como señalar las contradicciones de la estrategia neodesarrollista.2 La hipótesis es la siguiente: dentro de un esquema de poder con factores estructurales limitantes, la articulación nacional popular neodesarrollista tendrá una influencia decisiva en el Estado, en un contexto internacional favorable –creciente multipolaridad relativa, altos precios de los commodities y avance del regionalismo autónomo en la región—, lo que explica un conjunto de medidas y posicionamientos que forman parte del giro político popular de buena parte de la región. El otro objetivo del artículo es analizar la crisis y caída del gobierno del pt, en relación con lo que explica su auge. Hay dos puntos de inflexión a considerar: a) la modificación del escenario internacional, producto de la caída del precio de los commodities, y la presión de las fuerzas dominantes en Estados Unidos y en el “Norte global” frente a la política exterior de Brasil; y b) la agudización de las contradicciones, tanto del esquema de poder en el gobierno, como en el interior de la articulación nacional popular neodesarrollista en torno al rumbo político, económico y geopolítico del gobierno, en el marco de los escándalos de corrupción del “Lava Jato” y el “Petrolao”..2 Una visión crítica de los conceptos utilizados en el presente trabajo se encuentra enRodrigo Castelo (2013). En ella se define al “lulismo” como un “social-liberalismo” y al neodesarrollismo como una “supuesta” alternativa al neoliberalismo, que nace de las propias clases dominantes frente a la crisis de la hegemonía neoliberal. Otros autores definen al modelo brasileño durante los gobiernos del pt como un social-desarrollismo. Véase Bastos 2012: 779-810.

    Lulismo,3 articulación político-social y esquema de poder

    El pt es el instrumento político en el cual confluyen un conjunto de organizaciones de las clases populares y grupos subordinados en el campo de poder. El núcleo del pt proviene de los sindicatos obreros de la Conferencia de las Clases Trabajadoras (Conclat), de la que luego surge la Central Única de los Trabajadores (cut).4 Allí se destacaría Lula como dirigente obrero metalúrgico. Un segundo componente del pt son las agrupaciones de izquierda, diversos agrupamientos trotskistas y socialistas democráticos, con especial presencia en clases medias. Otro de los sectores que tendrían gran influencia son las organizaciones religiosas, entre ellas la Teología de la Liberación y las Comunidades Eclesiásticas de Base, que impregnarían al partido de un humanismo socialcristiano muy significativo en las clases populares. Por último, se encuentra el sector campesino, organizado de forma destacada por el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (mst), que mantuvo históricamente una relación contradictoria con el pt, pero que sin duda contribuyó e influyó en su desarrollo..3 Por lulismo entendemos la identidad política que asume la articulación político-social nacional-popular neodesarrollista en Brasil..4 La cut fue fundada en San Pablo en 1983, dos años antes de la recuperación del régimen democrático, con el protagonismo de los trabajadores metalúrgicos del núcleo industrial de San Pablo que desde los años setenta venían realizando contundentes luchas gremiales. Las luchas gremiales eran masivas a pesar de un contexto de importante crecimiento industrial puesto que, a partir del golpe de estado, entre los años 1964-1974, el salario mínimo se redujo más del 50% y el conjunto de los salarios sufrieron fuertes contracciones, asegurando una situación de súper-explotación de los trabajadores brasileros para posibilitar el desarrollo capitalista dependiente. Véase Marini 2008.

    Consecuente con la heterogeneidad de su origen, el pt presenta una profunda heterogeneidad de tendencias ideológicas, las cuales confluyen en torno a un programa político desde el cual se enfrentó al neoliberalismo. Allí encontramos el nacionalismo de izquierda latinoamericano, las tradiciones marxistas de las izquierdas clásicas y del socialismo democrático, el socialcristianismo popular, la socialdemocracia y el liberalismo social. El pt fundó en los noventa, junto con el Partido Comunista Cubano, el Foro de San Pablo, que se convirtió en la plataforma de articulación de los partidos políticos de la izquierda latinoamericana (Frente Amplio de Uruguay, Partido Comunista de Brasil y de otros países, etc.) y de los movimientos político-sociales populares, muchos de los cuales serían protagonistas principales del giro político popular y anti-neoliberal del siglo xxi.

    El pt, como partido popular, va construyendo, a partir de la figura de Lula, el fenómeno denominado “lulismo”, que representa el liderazgo carismático de un movimiento. Cuando Lula llega a la presidencia este elemento se potenciará enormemente. Lula representa simbólicamente dos componentes fundamentales de las clases populares brasileras. Por un lado, al proletariado industrial urbano del núcleo económico del país, que en buena medida está organizado sindicalmente. Por otro lado, lo que algunos llaman “sub-proletariado” o también podemos caracterizar como trabajadores pobres, sumergidos en la economía informal de baja productividad, que predomina especialmente en el nordeste del país. Según André Singer (2012), el desafío histórico del proletariado brasileño siempre fue el de establecer una alianza con el sub-proletariado, que impida a las clases dominantes utilizar dicha fractura para debilitar a las clases populares y que posibilite la formación de un movimiento de mayoría nacional bajo su liderazgo. Para Singer, el lulismo en el gobierno no hizo realidad ese sueño, al optar por el reformismo débil y alejarse de la agenda del reformismo fuerte del pt. Sin embargo, esta aseveración debe matizarse, pues debe atenderse a la discusión de si contaba con la fuerza para hacerlo, entendiendo que en el Congreso nacional hubo siempre una mayoría de “derecha” y “centro-derecha”. Además de que las políticas de gobierno, de llevar al “subproletariado” al interior del “proletariado”, disminuyeron el ejército industrial de reserva, mejorando las condiciones de negociación y lucha de los trabajadores; así, el lulismo constituye un liderazgo carismático en el que esos dos componentes se encuentran expresados. Este apoyo fue fundamental, aunque en gran medida no fuera activo, para entender el proceso político de Brasil a partir de 2003.

    El desarrollo de los brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) —en parte como consecuencia la transnacionalización del capital y el traslado de la producción industrial de media y baja complejidad a dichos países de importante población en busca de bajos salarios a partir de los años setenta y ochenta— contribuyó a un poderoso crecimiento de los trabajadores asalariados en dichos países. Esto tuvo implicaciones en cuanto a las luchas económicas que se desarrollaron y a las regulaciones que se establecieron sobre las condiciones de producción y reproducción de los trabajadores. Además de la tendencia global, una cuestión insoslayable es que en estos países, denominados como economías emergentes, a partir del siglo xxi (salvo China, que es un caso aparte), se desarrollaron fuerzas nacionales que propugnaron por la construcción de un bloque de poder para ganar grados de soberanía, impulsar procesos de industrialización más autónomos, desarrollar tecnología propia, reforzar la identidad nacional, aumentar la intervención y la fortaleza del Estado (nacional o nacio-nal-continental) e impulsar la integración en sus regiones. El lulismo es también, en ese orden, una determinada forma política en que buena parte de las clases populares brasileras enfrentan, desde un país dependiente y a la vez parte de los brics, los desafíos del capitalismo financiero transnacional del siglo xxi.

    El lulismo puede entenderse, en su origen, como una estrategia de poder de los trabajadores organizados del núcleo paulista; es decir, un salto a la “política” del movimiento obrero organizado del núcleo industrial del país, en pleno ascenso de las luchas gremiales y político gremiales. Un salto que, como observa Antonio Gramsci (2008: 59-60), se plantea la unidad de los fines económicos y políticos, estableciendo las luchas sobre un plano universal (más allá de lo corporativo), para construir una nueva hegemonía a partir de la articulación de un conjunto de grupos político-sociales. En esa construcción histórica, asentada sobre el liderazgo carismático de Lula y en el lulismo como identidad significante, se articulan sindicatos del movimiento obrero organizado, trabajadores pobres no organizados que ven en Lula la imagen de la movilidad social ascendente, sectores de la burguesía local necesitada de proteccionismo y políticas estatales, cuadros desarrollistas de las fuerzas armadas y la administración pública, clases medias organizadas en las universidades por el movimiento estudiantil y sectores de la intelectualidad progresista, nacionalista y/o de izquierda. Ello amplía a la vez que matiza sus características de origen, autonomizando al lulismo de su núcleo fundacional. A pesar de la desmovilización y la pasividad de las organizaciones políticas y sociales populares con que se acusa al lulismo una vez en el gobierno, sus características de origen y su liderazgo carismático quedan como marcas indelebles, aun en su devenir moderado.

    El lulismo articula las demandas de buena parte de la burguesía local brasilera. Es decir, como lo plantea Bresser-Pereira (2013: 21-29), para Lula es fundamental asociarse a los sectores más “progresistas” de la burguesía local, específicamente por los capitales industriales golpeados durante la etapa neoliberal y por el dominio del capital financiero. El impacto de la política económica neoliberal sobre la burguesía local, cuyas consecuencias negativas se agudizan con la crisis iniciada en el sudeste asiático, genera un retorno progresivo a ciertos postulados nacional desarrollistas. La relación de dependencia profundiza en la crisis la extracción del plusvalor transferido desde el capital local al capital global y el retroceso de las fracciones de capital local centrado en la industria en la estructura económica (Merino 2014 b: 22-45). En este escenario, como indica Bresser-Pereira, a partir de fines de los noventa, la Federación de Industriales de San Pablo (fiesp), el Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (iedi) y la Confederación Nacional de la Industria comenzaron a cambiar sus posturas, lo cual termina por consolidarse con el triunfo de Paulo Skaf en 2004 para la presidencia de la fiesp. Con el objetivo de liderar un nuevo pacto nacional popular con la burguesía local (que ya se expresaba en la fórmula electoral), Lula creó un órgano formal en el Estado, el Consejo de Desarrollo Económico y Social de la presidencia, conformado por líderes empresariales, obreros, cuadros estatales y referentes intelectuales. Progresivamente, esta línea ligada al empresariado industrial local fue ganando influencia en el Estado a través de representantes del neodesarrollismo nacional, tal como la propia Dilma Rousseff (jefe de Gabinete a partir del 21 de junio de 2005, antes fue ministra de Minas y Energía) o Luciano Coutinho (presidente del poderoso Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social —bndes— a partir del 1 de mayo de 2007). Y es este sector el que teñirá dominantemente el programa del lulismo.

    Pero el lulismo en el gobierno va más allá de esa articulación, y da cuenta de una relación de fuerzas que se expresa en un esquema de poder compartido. En 2003 Lula asume el gobierno con un gabinete muy diverso y complejo. Allí encontramos referentes del Partido Liberal, del Partido Democrático Trabalhista, del Partido Socialista Brasileño, del Partido Verde, del Partido Comunista de Brasil, del Partido Trabalhista Brasilero y del Partido Popular Socialista. Además, se estableció en principio una alianza parlamentaria con el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (pmdb), que había formado gobierno con Fernando Enrique Cardoso y contra el cual la alianza formada por el pt se enfrentó en las elecciones de 2002. La mayor parte de estas alianzas, que permitió al pt llegar al gobierno y tener gobernabilidad mediante el apoyo parlamentario a las iniciativas del ejecutivo, supuso un desplazamiento a la “derecha” en relación al pro-grama histórico del pt. También dio lugar a concesiones para conseguir voluntades en el parlamento en donde el pt era claramente minoritario.5

    El esquema de poder de gobierno incluyó la designación como presidente del Banco Central a un ex funcionario del Banco de Boston, Henri-que de Campos Meirelles, un cuadro de las redes financieras globales y de ideología neoliberal. De acuerdo con lo expuesto, podemos observar que desde 2001 hasta 2008-2010 se establecieron esquemas de poder en los llamados países emergentes, donde las fuerzas globalistas liberales mantuvieron alianzas tácticas con las fuerzas nacionales populares. Tenían en común cierto apoyo a una política neokeynesiana de estímulo a la demanda (como solución a los problemas de realización del capital global), una agenda liberal-progresista en cuanto a ciertos derechos civiles y su oposición a las fuerzas neoconservadoras. Este esquema comienza a ponerse en crisis a partir de 2010..5 Un episodio histórico importante, que evidencia este desplazamiento para poder vencer en las elecciones de 2002, fue la “Carta ao Povo Brasileiro” de Lula, cuando era candidato. Fue considerada un gesto para el poder financiero, que aseguraba que no se iban a producir grandes rupturas económicas. La carta en: http://www1.folha.uol. com.br/folha/Brasil/ult96u33908.shtml

    En resumen, con el lulismo una heterogeneidad pluriclasista y contradictoria ocupa el gobierno del Estado: la burguesía industrial local, el capital financiero transnacional y multinacional, la burguesía agraria y grandes terratenientes, representantes del movimiento obrero organizado, intelectuales del Movimiento Sin Tierra (mst), representantes de grupos étnicos y de género, etc. Según Werneck Vianna (2007), ello da lugar a un gobierno de compromiso que abriga fuerzas sociales contradictorias entre sí, un nuevo “Estado Novo”. Ello es cierto en tanto que es un Estado en transición, en donde al cambiar la correlación de fuerzas a partir del triunfo del pt en 2002 no se produce un desplazamiento del Estado de los actores dominantes representados anteriormente por el psdb, sino que se incorporan los que antes se encontraban excluidos y se modifican las proporciones de influencia. A partir de 2006 esta situación comienza a modificarse ganando lugar en el Estado la articulación nacional popular neodesarrollista.


    Lulismo y geopolítica

    A partir de 1999, en el auge de la “belle époque” neoliberal, comienzan a manifestarse las primeras fisuras del sistema internacional unipolar con hegemonía en Estados Unidos y el polo de poder angloamericano, las cuales van a devenir en una multipolaridad relativa creciente. Además de la crisis de Brasil, en ese año América Latina ocupa un lugar en el escenario mundial con la llegada al poder de Hugo Chávez en Venezuela, lo que produce la primera grieta para el proyecto neoliberal y el consenso de Washington en la región, más allá de Cuba. En este escenario de inicio de la crisis del orden mundial, en América Latina se posicionan las fuerzas que propugnan un regionalismo autónomo –que cuestiona el papel de periferia en el orden mundial e intenta establecer estrategias de desarrollo endógeno para colocar a la región como bloque de poder en un escenario multipolar— en detrimento de un regionalismo abierto/liberal –que no cuestiona el lugar de periferia y el papel en la división internacional del trabajo, busca estrategias de adaptación al capitalismo mundial, plantea una alianza estratégica con Estados Unidos y, en términos más amplios, con “Occidente”, y está centrado en la integración de las cadenas globales de valor dominadas por el capital transnacional.6

    Como parte de este giro hacia el regionalismo autónomo, Brasil, durante el gobierno de la alianza encabezada por el pt, va a ser un actor geopolítico clave para el cambio de rumbo de buena parte de América Latina, abandonando el rol de aliado del imperialismo de los Estados Unidos que desplegó a partir del golpe de 1964, aunque con interregnos más nacionalistas durante algunos periodos, como entre 1974-1979 (Marini 2008). Así, bajo los gobiernos del pt, Brasil: a) priorizó la transformación del Mercado Común de Sur (Mercosur) como bloque regional y desde allí buscaron la integración de Suramérica como pilar fundamental de la política exterior, que se cristalizaría en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur); b) fue parte del eje regional que dijo no al alca en la cumbre de las Américas de 2005, junto con los países del Mercosur más Venezuela, lo que constituyó una enorme derrota regional para el régimen de Estados Unidos; c) fue un actor principal del espacio de articulación del brics que en la ciudad brasilera de Fortaleza, durante una cumbre en 2014, lanzó una nueva arquitectura financiera internacional paralela a la de las potencias capitalistas del norte global (fmi, Banco Mundial); d) reclamó por un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la onu integrado por cinco miembros (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China); e) cuestionó el bloqueo norteamericano a Cuba y fue protagonista en la construcción del puerto de Mariel y de una zona económica especial en dicho país; f ) impulsó un acuerdo con Irán y Turquía sobre el plan nuclear iraní, participando como potencia mundial en uno de los conflictos euroasiáticos más sensibles; g) fue un miembro activo del g-20, en donde propugnó para que se expresara institucionalmente la creciente multipolaridad relativa de la distribución global del poder frente al unipolarismo angloamericano y de sus aliados del norte global. Además, durante los gobiernos del pt, se incrementó varias veces el presupuesto militar, superando los 31 000 millones de dólares en 2013, lo que consolidó un presupuesto mayor al conjunto del resto de los países suramericanos sumados. Este aumento estuvo asociado a la defensa de recursos naturales y de las fronteras, y al desarrollo del complejo industrial-militar desde una mirada nacionalista..6 Desde otra conceptualización, aunque con un corte parecido, Alves Teixeira y Desi-derá Neto consideran que la nueva ola de integración regional en el presente siglo recupera las viejas ideas desarrollistas “cepalinas” de los años sesenta, en oposición a un regionalismo liberal y al revisionismo “cepalino” de los años noventa, expresado en el concepto de regionalismo abierto. Véase Alves Teixeira y Desiderá Neto 2012: 11-36.

    Durante los gobiernos del pt, se destaca la importancia estratégica de Suramérica en la política exterior y se señala la necesidad de avanzar en la construcción de un bloque de poder regional. Más allá de que ello cuente con un conjunto de contradicciones en la práctica, como la falta de apoyo al Banco del Sur, así lo destaca el propio Lula cuando se formalizó la Unasur el 23 de mayo de 2008 en Brasilia: “América del Sur unida moverá el tablero de poder del mundo”. Para sectores del pensamiento estratégico local con influencia en los gobiernos del giro popular posneo-liberal, Suramérica es el territorio básico para el desarrollo de un “Estado continental”, cuyo núcleo es el Mercosur a partir de la alianza de Brasil y Argentina, y la integración estratégica de la Cuenca del Plata (Methol 2013). Junto a la Unasur se crearon el Consejo Suramericano de Defensa (csd), el Centro de Estudios Estratégicos de la Defensa del csd, los acuerdos de constitución del Banco del Sur, y se proyectó un conjunto de ejes de desarrollo de la infraestructura para la integración (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana-iirsa) y otras ideas que quedaron sólo en proclamas, como el anillo energético. Desde la Unasur, Brasil, durante los gobiernos del pt, se opuso a los golpes para desplazar con gobiernos nacional-populares y reimplantar el dominio de poderes alineados con las fuerzas dominantes del polo angloamericano. En este sentido, el gobierno de Lula marcó su oposición a la destitución de Manuel Zelaya en Honduras, a los intentos de balcanización de Bolivia y a la masacre de Pando en dicho país, al golpe institucional contra Fernando Lugo en Paraguay, etc. Brasil pasó de una política subimperialista en alianza con Estados Unidos, donde tenía el papel de regente regional con ciertas libertades y márgenes de acción, a los intentos de construcción de un bloque regional para avanzar en grados de soberanía relativa, en alianza con las fuerzas multipolares a nivel internacional.


    Lulismo, neodesarrollo y políticas del pt

    Para caracterizar al lulismo en el gobierno debe distinguirse el cambio que se da a partir de 2006, cuando se pasó de una combinación de políticas neoliberales en lo macroeconómico mezcladas con políticas de inclusión social, a introducir un conjunto de políticas macroeconómicas que son consideradas dentro de lo que algunos autores definen como neodesarrollismo (Bresser-Pereira 2007; Siscú, Paula y Michel 2007).7 Tanto el Ministerio de Hacienda como el Banco Central continuarían durante el primer gobierno de Lula siendo conducidos por economistas oriundos del capital financiero transnacional que tenían como pilares de la política económica: 1) altas tasas de interés, 2) un tipo de cambio sobrevaluado, 3) una política monetarista centrada en las metas de inflación. Pero, como analizan Morais y Saad-Filho (2005), a partir de 2006, el gobierno de Lula, además de profundizar una política social inclusiva, comenzó a adoptar nuevas iniciativas y políticas de características neodesarrollistas que se mezclan con las políticas macroeconómicas neoliberales (las tres primeras mencionadas), estableciéndose una política económica híbrida. Morais y Saad-Filho (2011), retomando los desarrollos de Siscú, Paula y Michel (2007) y de Bresser-Pereira (2007), observan que el neodesarrollismo tiene dos fuentes teóricas: la primera viene de Keynes y de postkeyneianos y neokeynesianos contemporáneos como P. Davidson y J. Stiglitz respectivamente, y se inspira en el concepto de complementariedad entre el Estado y el mercado; mientras que la segunda fuente viene del neoestructuralismo cepalino, interpretado por Fernando Fajnzylber, Luiz Carlos Bresser-Pereira y Yoshiaki Nakano, que pone el énfasis en la competitividad internacional a través de la incorporación del progreso técnico, junto con la necesidad de equidad social para el desarrollo. El neodesarrollismo puede sintetizarse en cuatro tesis: (1) no hay mercado fuerte sin Estado fuerte; (2) no habrá crecimiento sostenido a tasas elevadas sin el fortalecimiento de esas dos instituciones y sin la implementación de políticas económicas adecuadas; (3) mercado y Estado fuertes solamente podrán ser construidos por una estrategia nacional de desarrollo; (4) no es posible atender el objetivo de reducción de la desigualdad social sin el crecimiento a tasas elevadas y continuas (Siscú, Paula y Michel 2007: 509)..7 Cabe destacar que el propio Bresser-Pereira es ahora muy cauteloso en clasificar la experiencia de los gobiernos del pt como un neodesarrollismo en la región. Igual-mente, la profundización sobre dicho concepto aquí utilizado y su pertinencia se encuentra en Merino 2015.

    Desde la perspectiva neodesarrollista se hace hincapié en la estabilidad macroeconómica, además del empleo y el crecimiento en el marco capitalista. Eso implica la regulación estatal de las tasas de interés, el tipo de cambio y los salarios, así como también la reducción de la vulnerabilidad externa para defender la economía de los choques externos y de la volatilidad de los flujos de capitales mediante un tipo de cambio administrado y la imposición de controles de capitales en caso de ser necesario. Bresser-Pereira (2007) plantea que el neodesarrollismo constituye un tercer discurso, en tanto estrategia nacional de desarrollo alternativa al “populismo” latinoamericano –criticando su exceso de intervencionismo estatal, proteccionismo, distribucionismo y la industrialización por sustitución de importaciones—, y a la ortodoxia del consenso de Washington. Para dicho autor, el neodesarrollismo recupera la idea de nación, reafirmando la importancia de la dimensión política del Estado-nación al mismo tiempo que delinea a América Latina como territorio geopolítico de aplicación. Así pues, para estos autores, la globalización constituye un proyecto de desintegración nacional, de debilitamiento intelectual, económico y cultural, de subordinación en el escenario global. De cierta forma, el neode-sarrollismo en su versión más nacionalista pretende constituirse en una estrategia de desarrollo capitalista para salir de la condición de periferia dependiente a través del impulso de un “capitalismo nacional”.

    Según Nelson Barbosa y José Antonio Pereira de Souza este cambio en la política macroeconómica se resume en “(1) la adopción de medidas temporarias de estímulo fiscal y monetario para acelerar el crecimiento y elevar el potencial productivo de la economía; (2) la aceleración del desarrollo social por intermedio del aumento de las transferencias de renta y la elevación del salario mínimo; y (3) el aumento de la inversión pública y la recuperación del papel del Estado en el planeamiento de largo plazo” (2010: 69-70). A ello le debemos agregar un cuarto punto: “el apoyo a la formación de las grandes empresas brasileras, transformándolas en agentes competitivos frente a las multinacionales tanto en el mercado interno como en el mercado internacional, a través de créditos y otros incentivos regulatorios para adquisiciones y fusiones, y también a través del apoyo diplomático, en especial las relaciones Sur-Sur” (Morais y Saad-Filho 2005: 520). Un dato que refleja en parte este último punto es que el crédito de los bancos estatales creció de 9.8% al 19.5% del pib entre 2003 y 2010, gran parte del cual fue a financiar a la burguesía local. En este sentido, tanto en Brasil como en Argentina la visión neodesarrollista emerge a partir de las consecuencias catastróficas del proyecto neoliberal, que desembocan en la crisis de 1999 en Brasil y en 2001 en la Argentina, impulsada en la práctica por las demandas de las burguesías locales afectadas por el proceso de expansión del capital transnacional del norte global y la política neoliberal.

    En el marco neodesarrollista que describimos, se dio además un conjunto de políticas de inclusión impulsadas que no acabaron con las principales grietas sociales pero claramente favorecieron la disminución de la desigualdad, respondiendo a las demandas de las clases populares. Esto se observa con la reducción del índice de Gini 0.58 en 2002 a 0.53 en 2010 y con el hecho de que el ingreso del 10% más pobre creció 456% más que el del 10% más rico. La cepal registra que en el año 2000 el 10% más rico se apropiaba del 47% del ingreso nacional, mientras que el 10% más pobre se quedaba con el 0.5%. Para 2009, el 10% más rico se había quedado con el 43% de la riqueza nacional, según los ingresos del hogar per cápita, mientras que la proporción del 10% más pobre había subido a 1%, es decir, se había duplicado (Singer 2012). La disminución de la desigualdad se produce aun en el devenir de lo que Singer denomina un “reformismo débil”, que abandona el programa histórico del pt. En este sentido, las condiciones para el combate de la pobreza y la desigualdad vendrían de la neutralización del capital por medio de concesiones y no de la confrontación con las clases dominantes (por lo que no hubo auto-organización de las clases populares), a través de la transferencia de ingresos para los más pobres, la ampliación del crédito, la valorización del salario mínimo y el aumento del empleo formal. El aumento del salario mínimo en un 70% se hizo en diez años, es decir, de forma paulatina. Al tomar de las propuestas originales del pt (programa 1994) aquello que no implicaba enfrentar al capital (como la tributación de fortunas, la revisión de las privatizaciones, la reducción de la jornada de trabajo) el lulismo en el gobierno avanzó.

    Los dos primeros gobiernos de Lula desarrollan diferentes políticas públicas, que podemos diferenciar de acuerdo con la conceptualización de Luis Reygadas y Fernando Filgueira (2011) en populistas radicales, social-demócratas y liberales: 1) Como populistas radicales —que destacan la igualdad de resultados y promueven campañas sociales, redistribución de riquezas y fuerte intervención del Estado en la economía— se destacan la redistribución de tierras y la valorización del salario mínimo; 2) como socialdemócratas —que hacen énfasis en la igualdad de capacidades e impulsan derechos universales, reformas tributarias y programas de promoción al desarrollo— se destacan el pac (Programa de aceleración del crecimiento), el Consejo de Desarrollo Económico y Social, la Parcerías Público-Privadas (ppp), y los Programas de microcréditos y de micro desarrollo; 3) como liberales –que ponen en el centro la igualdad de oportunidades e incluye programas de transferencias condicionadas y formación de cuasi mercados de servicios públicos— se destacan el programa ProUni (en tanto voucher educativo que no es universal), la reforma de régimen de jubilaciones, y los programas Bolsa Familia y Hambre Cero que transfieren ingresos a la población pobre e indigente. Este conjunto de políticas, desde una concepción ecléctica, fue central para explicar la disminución de la pobreza y la desigualdad y articular demandas, dando una respuesta efectiva a la crisis de incorporación de las mayorías populares, lo que se tradujo en legitimidad política.

    En relación con la política neodesarrollista que describíamos con anterioridad podríamos señalar, entre las medidas mencionadas, el Programa de Aceleración del Crecimiento (pac) lanzado en enero de 2007, que tuvo como objetivos acelerar el crecimiento económico, aumentar el empleo y mejorar las condiciones de vida de la población brasileña. El programa consistió en un conjunto de medidas destinadas a incentivar la inversión privada, aumentar la inversión pública en infraestructura y remover obstáculos —burocráticos, administrativos, normativos, jurídicos y legislativos— al crecimiento. El pac vuelve a colocar en escena a un Estado interventor e inductor, que orienta las actividades de las empresas para el mercado interno e impulsa el desarrollo económico.8 También se debe hacer hincapié en otra política que tiene una clara característica nacional popular neodesarrollista y refiere a la mayor empresa del Brasil, Petrobras. Tanto el ex presidente “Lula” da Silva como la presidenta Dilma Rousseff hicieron de la petrolera un núcleo estratégico para el desarrollo nacional —“el futuro de Brasil”— tras el descubrimiento de nuevos yacimientos en 2006 en el presal del océano Atlántico, que equivalen al total del petróleo producido por Petrobras desde su creación en 1953 (15 000 millones de barriles). Ello abrió la posibilidad de superar la dependencia energética que siempre fue en Brasil un factor de restricción externa. Por otro lado, con la modificación del marco regulatorio de los hidrocarburos, que supuso una parcial reestatización de los recursos hidrocarburíferos, Petrobras —junto con el Banco Nacional de desarrollo (bndes), la estatal Eletrobras y su subsidiaria Eletronuclear, etc.— se constituyó en uno de los espacios estratégicos en los cuales se anudó el entramado de poder del proyecto neodesarrollista nacional popular y, como define Romano Schutte, en el centro de la política industrial (Romano 2013). Este núcleo está conformado por un sector de la fracción de grupos económicos locales-regionales y sectores del pequeño y mediano empresariado nacional; cuadros políticos y estratégicos de tradición nacional desarrollista; sectores nacionalistas de las fuerzas armadas y de la producción industrial-militar; las fuerzas populares organizadas en las centrales de trabajadores y movimientos y organizaciones sociales, fuerzas políticas de izquierda y algunos partidos políticos aliados..8 Un programa muy importante, dentro del pac, fue “Minha Casa, Minha Vida”, que impulsó la construcción y financió el acceso a la vivienda de personas muy pobres.

    El cambio regulatorio aprobado en 2010 implicó un aumento de la renta petrolera capturada por el Estado y un aumento del control estatal de Petrobras (el paquete accionario en manos del Estado pasó del 39.8% al 48.3%). También implicó hacer de Petrobras y la riqueza del presal una herramienta fundamental del desarrollo en varios sentidos: a través de la inversión en educación y en investigación y desarrollo, mediante la producción de componentes y tecnologías fundamentales de explotación, con el impulso directo e indirecto de industrias estratégicas (industria naval, nuclear, nanotecnología y nuevos materiales) y con un enorme plan de inversiones y de desarrollo del cual participa la burguesía local. En el caso de la industria naval ya se observaba un fuerte crecimiento incluso antes del cambio regulatorio: de 1 900 trabajadores directos en el año 2000 pasó a emplear 80 000 en 2010.

    El cambio regulatorio de 2010 implicó un retroceso de los intereses financieros y petroleros transnacionales, tanto en la puja por la apropiación de la renta petrolera como en la apropiación del recurso. Además, dicha renta fue invertida en el desarrollo de una empresa y de un complejo industrial que significa una competencia internacional (por lo menos de escala regional) para dichas transnacionales. Por otra parte, los fondos destinados a investigación y desarrollo aumentaron de 264 millones de reales en 2002 y 617 millones de reales en 2007, a más de 1 000 millones de reales en 2011 (más de 500 millones de dólares), de los cuales 96% provinieron de Petrobras. Brasil se convirtió en el único país de Latinoamérica que supera el 1% del pib en inversión en investigación y desarrollo (1.21% en 2013 según datos del Banco Mundial) seguido de lejos por Argentina con un 0.65% (2013).


    Hacia la crisis del lulismo y la caída de Dilma

    Rousseff: nuevo contexto geopolítico y económico

    El influyente geoestratega norteamericano Henry Kissinger es el autor de la frase “hacia donde se incline Brasil se va a inclinar América Latina”. Brasil no es sólo un pivote geopolítico de la región sino que en los últimos años, en plena crisis mundial y con la emergencia de un mundo multi-polar, se convirtió en un actor geoestratégico bajo cuatro condiciones: 1) en la medida en que avanzó a partir de 2002 una articulación de fuerzas nacional popular desarrollista, 2) en la medida en que mantiene un alto crecimiento económico,9 3) en la medida en que pudo constituirse en un actor estratégico de una América del Sur con una mayor influencia del regionalismo autónomo, 4) en la medida en que se desarrolla una alianza mundial con los poderes emergentes de la nueva multipolaridad. Pero hacia 2014 estas condiciones manifiestan un debilitamiento.

    A partir de 2011 el avance de un bloque latinoamericano con autonomía relativa, aliado a los bloques emergentes y expandiéndose desde el Mercosur (y el alba) hacia la Unasur y la celac, resulta una amenaza para las fuerzas dominantes del polo angloamericano. En este sentido, podemos citar una pequeña parte del Informe sobre Amenazas Globales de los Estados Unidos, publicado en febrero de 2011 referida a los procesos de integración latinoamericanos: Si a fines de los noventa Brasil tenía un pbi similar al de México, para 2013 lo había superado en un 50%. Véase Merino 2017.

    Los esfuerzos regionales que reducen la influencia de ee.uu. están ganando algo de tracción. Se planifica la creación de una comunidad de América Latina y el Caribe, prevista para inaugurarse en Caracas en julio, que excluye a ee.uu. y a Canadá. Organizaciones como la Unión de Naciones del Sur de América (unasur) están asumiendo problemas que fueron del ámbito de la oea […] El éxito económico de Brasil y la estabilidad política lo han puesto en la senda del liderazgo regional. Brasilia es probable que continúe usando esa influencia para enfatizar unasur como el primer nivel de seguridad y mecanismo de resolución de conflictos en la región, a expensas de la oea y de la cooperación bilateral con los Estados Unidos. También se encargará de aprovechar la organización para presentar un frente común contra Washington en asuntos políticos y de seguridad regionales (Clapper 2011).10

    Como expresión de esta disputa, los países con gobiernos más afines a las fuerzas dominantes en Estados Unidos y quienes ya tenían además un Tratado de Libre Comercio con dicho país (México, Perú, Colombia y Chile) constituyen la Alianza del Pacífico (ap) en 2011. La AP rescata los pilares del regionalismo abierto, posicionándose a favor de una mayor cercanía geopolítica con Estados Unidos en particular y “Occidente” en general; se basa en la llamada libertad de comercio (libre movilidad de capitales, mercancías e información); la atracción de las inversiones extranjeras y regulaciones favorables al capital financiero transnacional (cesión de soberanía jurídica en tribunales internacionales, flexibilización laboral, legislación de propiedad intelectual a pedido de las trasnacionales, etc.); la especialización en la explotación de las ventajas comparativas estáticas; y el desarrollo puesto en relación a la integración en el capitalismo global del siglo xxi.11 A su vez, en este escenario de tensiones crecientes, en 2013 se produce una ruptura entre el gobierno de Dilma Rousseff y el de Estados Unidos por las filtraciones que realiza el ex empleado de la Agencia Central de Inteligencia (cia), Edward Snowden, en las cuales se detallan las escuchas de los servicios de inteligencia sobre Dilma Rousseff y sobre Petrobras..10 Este aspecto es trabajado en profundidad por Regueiro 2014..11 Señalando claramente la diferencia de la ap con el regionalismo autónomo, en un dossier sobre el tema publicado por el Financial Times (2 de abril, 2014), se afirma que este nuevo bloque “abre las puertas para los negocios en la región” y resalta posi-tivamente que, a diferencia del Mercosur, esta es una alianza económica y no política, algo que también señalan los líderes políticos de la AP. En dicho dossier, Barbara Kotschwar afirma que “si el Mercosur representa el socialismo del siglo xxi, la Alianza Pacífico representa el capitalismo del siglo xxi”.

    La cumbre de los brics en Fortaleza, Brasil, realizada en el mes de julio de 2014, intentó producir un contrapeso en este escenario. Los cinco países que conforman los brics (con la presencia de los socios de Unasur) profundizaron las alianzas de las fuerzas multipolares, lo que se tradujo, entre otras cuestiones, en la creación de un Nuevo Banco de Desarrollo con 50 000 millones de dólares y de un Acuerdo de Reservas de Contingencias por 100 000 millones de dólares. Ambas propuestas significaban la puesta en marcha de una arquitectura financiera paralela, desafiando a las fuerzas dominantes del capitalismo financiero global y el dominio del polo angloamericano, en un contexto de agudización de los enfrentamientos mundiales después del conflicto en Ucrania. Este último conflicto, que explotó entre fines de 2013 y abril de 2014, produjo un cambio cualitativo en términos geopolíticos: los enfrentamientos entre las fuerzas multipolares emergentes (principalmente China y Rusia, pero también el incipiente bloque latinoamericano entre otros actores) contra las fuerzas unipolares angloamericanas (junto con el llamado “Occidente” expresado por la otan) pasaron a ser directos y en territorios centrales de disputa, como la propia Ucrania y el Mar de China (Merino 2016). A partir de esos acontecimientos se habla de una “nueva guerra fría” por parte de importantes sectores de la prensa del establishment occidental, o de una guerra mundial fragmentada según el Papa Francisco (Merino y Rang 2016). Todos los territorios, en mayor o menor medida, están en disputa por los distintos polos y bloques de poder. Y Brasil, como toda Latinoamérica, es uno de los territorios centrales de la disputa global. En este contexto, con muchos países de los bloques emergentes ahogados por las sanciones económicas y las presiones financieras y geopolíticas, se comprende el significado de la cumbre de Fortaleza.

    Las presiones geopolíticas, el desarrollo de la Alianza del Pacífico, la agudización de las tensiones globales y la situación del “Petrolao” (junto con otras cuestiones que veremos a continuación) volvieron a fortalecer en Brasil las posiciones en favor del regionalismo abierto, el aumento del control privado de Petrobras y de la renta petrolera con la incorporación de las petroleras transnacionales. Ello afecta la estrategia del regionalismo autónomo e impacta sobre el esquema de poder en que se sostenía el pt, lo que se pone en evidencia con claridad cuando Michel Temer, el vice-presidente de Dilma Rousseff que asumió como presidente luego de la maniobra de desplazamiento de la mandataria del pt en agosto de 2016, se pronunció con celeridad a través de su nuevo canciller por el acercamiento a la ap, la agenda de reformas neoliberales, el alineamiento con Estados Unidos (con quien además firmó acuerdos de cooperación militar y ejercicios conjuntos) y un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

    Otra cuestión relacionada con la geopolítica y con el contexto internacional que horadó al gobierno de Dilma Rousseff a partir de 2013-2014, fue la caída en el precio de los commodities. Ello golpeó en general a casi toda la región, cuyos principales productos de exportación son las materias primas. Los problemas de complementación productiva, la debilidad de las cadenas de valor regionales y la falencia en el desarrollo de núcleos productivos-tecnológicos para el desarrollo endógeno de las fuerzas productivas, se hicieron evidentes. En tanto la convergencia en torno al regionalismo autónomo no logre resolver la conformación de una estructura económica regional acorde con sus formulaciones políticas para aumentar los niveles de complejidad e integración, su construcción real resulta endeble, siendo más vulnerables a las presiones geoestratégicas de los principales polos del poder mundial y a los contextos desfavorables.

    La desarticulación de la fuerza político social, la caída de Dilma Rousseff y un horizonte incierto

    Lo que medió para cambiar las relaciones de fuerza en Brasil fue el “Lava Jato”, a partir de lo cual se denunció el “Petrolao” (el pago de sobornos empresarios y el financiamiento de la política alrededor de la empresa Petrobras y del conjunto de contratistas, destinado al lobby y/o para tener gobernabilidad en el poder Legislativo). El “escándalo” del “Petrolao” y el “Lava Jato” fue un elemento central que debilitó la articulación nacional popular neodesarrollista, deslegitimó a sus referentes y luego fracturó la fuerza, en un contexto en el que se ponían de manifiesto un conjunto de cuellos de botella propios de la condición de país dependiente. Para ello fue fundamental la manipulación político y mediática articulada con el poder judicial, con el fin de que el “escándalo” produzca un golpe por “derecha”, es decir, sirva a un cambio de relaciones de fuerzas favorable al bloque financiero-neoliberal.12

    Petrobras licitaba sus grandes obras a empresas constructoras y de ingeniería brasileñas, en aplicación de la política “Compre Nacional”, implementada por Dilma Rousseff como ministra de Energía para estimular la creación de empleo y fortalecer a los grupos económicos locales-regionales y a la burguesía local, otorgando un privilegio a las empresas nacionales sobre las transnacionales (que estas últimas presionaban por desmantelar).

    A causa de la investigación judicial, el último día de 2014 Petrobras emitió una prohibición para firmar contratos nuevos con 23 empresas incluidas en la Lava Jato, perjudicando a contratistas habituales suyas: Alusa, Andrade Gutierrez, Camargo Corrêa, Carioca Engenharia, Construcap, Egesa, Engevix, Fidens, Galvão Engenharia, gdk, Iesa, Jaraguá Equipamentos, Mendes Junior, mpe, oas, Odebrecht, Promon, Queiroz Galvão, Setal, Skanska, Techint, Tomé Engenharia y utc. Ello golpeó a las principales empresas del país y al núcleo político estratégico nacional popular neodesarrollista, y detuvo a la economía antes de que Dilma Rousseff asumiera su segundo mandato. Uno de los principales grupos económicos afectados es Odebrecht, la mayor constructora de América Latina, que dirigió en Cuba la estratégica mega obra del puerto de Mariel con fuertes implicaciones geopolíticas. Esta obra fue financiada por préstamos subvencionados desde el Banco de Desarrollo de Brasil (también muy criticado por empresas transnacionales y las fuerzas financieras globales) .13 e involucró a cerca de 400 empresas brasileñas. Además, Odebrecht es la empresa comprometida en el desarrollo del submarino nuclear junto con Francia y la que acordó con la empresa rusa Russian Technologies para producir helicópteros y misiles para Brasil, lo cual irrita a las fuerzas dominantes de Estados Unidos. Odebrecht es una empresa clave del complejo industrial-militar brasilero, involucrada en la estrategia del regionalismo autónomo, en donde focalizan las fuerzas neoliberales el escándalo de corrupción..12 No es objeto del presente trabajo analizar específicamente el “Lava Jato” y la articula-ción entre los aspectos judiciales, políticos y estratégicos del proceso. Nos interesa su impacto para el análisis de las relaciones de fuerzas en Brasil y cómo el mismo golpea sobre la articulación nacional-popular neodesarrollista. Existe una amplia bibliografía para profundizar sobre el tema, especialmente sobre el notorio uso político de buena parte del aparato judicial brasileño en ambos casos. Véase Moreira 2017 y Souza 2017.

    El ajustado triunfo electoral de Dilma Rousseff contra el candidato neoliberal Aecio Neves del psdb en el balotaje de las elecciones presiden-ciales a fines de 2014, donde obtuvo un poco más del 51% de los votos, daba cuenta de un nuevo momento político caracterizado por la debilidad de las fuerzas nacionales populares neodesarrollistas. Fue una elección polarizada que dividió al país en dos mitades políticas, así como también en términos geográficos: mientras el sur industrializado y “rico”, con un fuerte componente de “clase media”, se opuso con fuerza al pt y su alianza política, el norte pobre votó rotundamente en favor de Dilma Rousseff.

    El nuevo gabinete del segundo gobierno indica el cambio en las relaciones de fuerzas en favor de las clases económicamente dominantes. Joaquim Levy, formado en la ortodoxa Universidad de Chicago y ex funcionario del Fondo Monetario Internacional (fmi), asumió el Ministerio de Economía, donde reemplazó al neodesarrollista Guido Mantega, quien fue asesor de Lula desde 1993 y ministro de Economía desde el 2006, cuando justamente se produce el giro neodesarrollista. Por otro lado, otro economista que podemos clasificar como neodesarrolista débil, Nelson Barbosa, asumió como jefe de Planeamiento, mientras que la representante de los actores más concentrados de los agronegocios, Katia Abreu (presidenta de la Confederación Nacional de Agricultura), fue elegida para comandar el ministerio de Agricultura, siendo una dura opositora a la reforma agraria y a la creación de nuevas reservas indígenas. El nombramiento de Abreu generó numerosas protestas de diferentes movimientos campesinos y de pueblos originarios, incluso aliados al pt y también miembros del gabinete; aunque también chocó con el ala derecha de los representantes de los agronegocios ligados al gobierno, especialmente jbs. Con estos cambios, los representantes del capital financiero transnacional, de los agronegocios y de la fracción de burguesía local más internacionalizada y globalista pasaron a ocupar lugares claves del gobierno. Por otro lado, en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Rousseff sustituyó al canciller Luiz Alberto Figueiredo por el embajador de Brasil en ee.uu., Mauro Vieira, marcando un acercamiento a Washington. En el nuevo gabinete ministerial brasileño había representantes de diez partidos, que recorrían un amplio espectro político e ideológico, pero con una fuerte presencia del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (pmdb), la mayor fuerza electoral del país, liderada por el vicepresidente Michel Temer. El esquema de poder que se expresaba era más parecido al previo al 2006, en detrimento de las fuerzas nacionales populares neodesarrollistas que perdían influencia en el Estado.14

    .13 El 5 de junio de 2014 el periódico londinense Financial Times publicó un artículo de Jonathan Wheatley titulado “Critican al Banco de Desarrollo de Brasil”. Una de las principales críticas de los representantes del capital financiero global es que las gran-des compañías brasileras, al contar con el bndes, no deben financiarse en el exterior, por lo cual no quedan subordinadas al poder financiero global ni ceden plusvalía en concepto de pago de intereses.

    A poco tiempo de asumir su segundo mandato, Dilma lanza un ajuste por 23 300 millones de dólares, que alcanzaba a la educación y la salud. El ajuste impulsado por Levy y Barbosa incluía medidas para aumentar la re-caudación mediante alzas de impuestos y recortes a los beneficios laborales como pensiones y reducciones al seguro de desempleo. También fueron afectados proyectos del Programa de Aceleración del Crecimiento (pac) y el plan de viviendas populares Minha Casa, Minha Vida, que sufrieron re-ducciones de 8 000 millones y 2 000 millones de dólares respectivamente. La pretensión era que muchas de las obras de infraestructura involucradas en el congelamiento fuesen ofrecidas en concesión al sector privado. Por su parte, el Banco Central aumentó su tipo de interés a 14.25%, afectando la actividad productiva y beneficiando al capital financiero.

    .14 Autores como Franklin Serrano y Ricardo Summa (2012: 166-202) observan que dichos cambios en la política económica comienzan a producirse en el plano económi-co ya a partir de 2010-2011, durante el primer gobierno de Dilma Rousseff.

    El malestar social fue creciendo por los escándalos de corrupción en torno a Petrobras, el aumento del desempleo, la inflación y la caída en el nivel de renta de los brasileños, luego de muchos años de expansión. Por otro lado, Dilma Rousseff había hecho una campaña centrada en criticar las políticas de ajuste y el proyecto neoliberal encarnizado en su rival, a la vez que prometió profundizar las políticas nacionales populares neodesarrollistas. El giro que se produce en el gobierno, ni bien asume en enero de 2015, luego del golpe que provoca el Petrolao y el no cumplimiento de sus promesas de campaña, produce un profundo malestar en sus votantes y un resentimiento en las fuerzas político-sociales que la sostenían. El ajuste y el giro a la “derecha” afectan la relación con el propio pt.

    Como parte de este giro se realiza un acuerdo con el régimen de Estados Unidos, concretado en la cumbre bilateral entre Rousseff y Obama en julio de 2015. Para avanzar con dicho acuerdo, Rousseff logró que dos convenios militares fueran votados por el Congreso poco antes de emprender su visita a Washington. El acuerdo incluyó siete áreas: comercio exterior, medio ambiente y energía, previsión social, defensa, agricultura, educación y ciencia, y tecnología. En cuanto a la defensa, los dos países acordaron desarrollar un proyecto de defensa conjunto, que incluye acuerdos tecnológicos y asociación entre empresas brasileñas y estadounidenses en el área de la defensa para, por ejemplo, la compra y venta de equipamientos y armamento. Según Defensanet y Raúl Zibechi (2015), uno de los objetivos de Estados Unidos es la separación de Rusia del programa espacial brasileño, ya que Estados Unidos se opone a que Rusia participe en la producción de vehículos de lanzamiento de satélites o transfiriendo su tecnología de misiles balísticos al brasileño Programa Nacional de Actividades Espaciales. Por otro lado, el acuerdo también incluyó concesiones para inversiones en el sector de infraestructura de Brasil, abriendo posibilidades de negocios para empresas estadounidenses por 64 000 millones de dólares. Ello deshacía el monopolio de las constructoras brasileñas sobre dicho sector a partir del cual el Estado impulsaba la burguesía local.

    Lo que además se evidencia es una crisis de liderazgo. Morais y Saad-Filho (2011) ya lo anticipaban unos años antes, razonando que la ausencia del liderazgo carismático de Lula y la posibilidad de que el gobierno tenga que imponer pérdidas a algunos sectores sociales, debido a la dinámica cíclica de una economía capitalista periférica, podían desestabilizar la base en que se sustentaba la administración de Dilma Rousseff, pues ésta tenía un perfil más técnico, no fue elegida por la base del pt (sino por el propio Lula) y no tenía un liderazgo político arraigado. Esto llevaba a un problema de liderazgo, un problema central en una situación de agudización de las pujas políticas, crisis de legitimidad por los “escándalos de corrupción”, presiones geopolíticas agudas y un giro a la “derecha” que dinamitaba las relaciones con las organizaciones políticas y sociales populares.

    La crisis de liderazgo expresa un proceso de desarticulación del entramado político social del lulismo por “izquierda” y también por “derecha”. A partir de 2015 se pone de manifiesto la incompatibilidad entre el programa del pt y del pmdb de Michel Temer. El lulismo contiene estas dos alas, donde el capital concentrado y las fuerzas más conservadoras se expresan con el pmdb y las fuerzas de las clases populares se expresan en un debilitado y desmovilizado pt. Ambos programas chocan en cómo resolver la encrucijada en que se encuentra Brasil: profundizar la senda popular (¿y trascender el neodesarrollismo?) o retroceder y ceder a las presiones del capital concentrado y las fuerzas de “derecha”. Dicha contradicción es constitutiva de la propia articulación lulista y en esta encrucijada histórica deviene antagónica. Si Rousseff ganó con un discurso en línea con la primera opción, desde el primer día de su segundo gobierno se impuso la segunda opción.


    Dependencia y crisis

    La crisis del lulismo nos lleva a un análisis más profundo. Hay una cuestión fundamental que recorre los países periféricos y tensiona las articulaciones nacionales populares: las crisis que surgen en relación con problemas estructurales dados por la situación de dependencia de un país, que a su vez desatan el problema de la “frazada corta”. Mientras la economía crecía, todos los grupos sociales y las clases podían encontrar satisfacción de sus demandas e intereses construidos, es decir, la frazada alcanzaba a cobijar a muchos. El lulismo podía ser aceptado por casi todos o soportado por aquellos que tenían diferencias políticas, ideológicas y estratégicas pero no lograban rearticular una oposición neoliberal contundente a los gobiernos del pt. Y esa situación pudo continuar con Dilma Rousseff en su primer mandato, aunque con mayores dificultades y agudos síntomas de agotamiento. Para el gran capital, tampoco fue negativo al principio el lulismo, a pesar de su tenaz oposición en la elección de 2002 y el apoyo a su expresión política el psdb. Sin embargo, todo esto cambia cuando se modifica el ciclo económico y las condiciones geopolíticas.

    El lulismo superó con holgura la crisis global de 2008 e incluso un primer mandato complicado, pero ello fue general en los llamados países emergentes porque las contradicciones del capitalismo internacional y las pujas estratégicas se centraban en Occidente. Pero a partir de 2014 se conjugan varios fenómenos que golpean a los países emergentes: 1) el fin del periodo de altos precios mundiales de las materias primas; 2) los problemas de competitividad de la economía doméstica y de los capitales locales que, a falta de tecnología avanzada y escala, quedan retrasados frente a los saltos de productividad de los capitales transnacionales avanzados; y 3) una geoestrategia de las fuerzas globalistas del polo de poder angloamericano contraria al desarrollo de los bloques de poder regionales, especialmente en sus espacios fundamentales de su influencia, que se pone de manifiesto en 2010, toma cuerpo en la región en 2012 con la firma de la ap y se agudiza profundamente a partir de 2014 con el conflicto en Ucrania. Ello actúa sobre la base del problema fundamental de la dependencia de los países periféricos que trabajan, entre otros, Enrique Dussel, Ruy Mauro Marini y Theotonio dos Santos.15

    .15 Dussel (2014) explica esta cuestión en los siguientes términos: “Téngase estrictamen-te en cuenta, entonces, que la esencia de la Teoría de la Dependencia en general con-siste en la dominación como relación social de expropiación que ejerce una burguesía

    El sistema de relaciones de la dependencia implica que, ante la transferencia de valor que se produce desde el país periférico hacia el centro y ante la pérdida de plusvalor que ello implica para la burguesía local, se busque una extracción de más valor mediante la sobre-explotación del trabajador. En determinadas situaciones históricas, como las de 1999, en plena ofensiva del capital financiero transnacional y del conjunto de empresas que le pertenecen, sectores de los grupos económicos locales y de la burguesía local de países periféricos (especialmente de los capitales más ligados al mercado interno) pueden desarrollar una política de mayor orientación nacional o encontrarse más propensos para apoyar liderazgos que establezcan una articulación político-social con las clases populares y con distintos actores subordinados en el campo del poder. A partir de allí pueden darse políticas desde el Estado en desmedro de dichas transferencias de valor 16 y de todos los mecanismos establecidos de transferencia de valor y fuga de capitales que se imponen en los países dependientes: pagos de fletes, las remesas de ganancias, pagos de servicios tecnológicos, asistencia técnica, patentes, intereses y servicios de la deuda, etcétera.17

    Sin embargo, este comportamiento no resulta lineal ni se desprende meramente de una situación económica, sino de las relaciones de coope-ración y enfrentamiento en el campo del poder –donde se constituyen las  fuerzas que pujan por el Estado. Y en épocas de crisis, con burguesías locales oscilantes entre la sobre-explotación de la fuerza de trabajo y las políticas nacionalistas-populares, ante el dilema de la frazada corta éstas pueden inclinarse mayoritariamente hacia la primera opción (restaurar la sobre-explotación), acercándose al capital extranjero y a las oligarquías locales. Especialmente cuando el fortalecimiento de las clases populares para la lucha política y económica eleva sus niveles de demandas así como su influencia en la conducción del Estado. Además, influyen las tradiciones políticas e ideológicas de estas burguesías, que muchas veces se encuentran también en una relación de dependencia ideológico-política y, por supuesto, también en una relación de dependencia estructural y estructurante en términos económicos que produce cooperación al tiempo que enfrentamiento. Como observa Theotonio dos Santos (2011), la dependencia está fundada en una situación de compromiso entre los intereses que mueven las estructuras internas de los países dependientes y las del gran capital internacional. Y esto pone en cuestión la posibilidad de la estrategia neo-desarrollista para la ruptura de la dependencia cuyo sujeto fundamental es la llamada “burguesía nacional”; lo cual comienza a ser cada vez más palpable en Brasil a partir de 2013.18 Así lo refleja Perry Anderson:

    Desde 2006, los bancos estatales pasaron a aumentar gradualmente su cantidad de préstamos, yendo de un tercio a la mitad de todo crédito —la cartera del Banco de Desarrollo del gobierno (bndes) llegó a aumentar en siete veces su valor desde 2007. Al ofertar tipos preferenciales de intereses para las grandes compañías en un valor mucho más alto del de los subsidios para las familias pobres, la “Bolsa Empresarial” pasó a costar al tesoro nacional el doble de lo que costaba la “Bolsa Familia”. Pero todos esos agrados a la industria brasileña fueron en vano […] En la esperanza de que eso trajera el sector industrial para su lado, el gobierno se enfrentó a los bancos al forzarlos a aceptar retroceder al nivel sin precedentes del 2% de los intereses a finales de 2012. En São Paulo, la Federación de las Industrias (fiesp) expresó, momentáneamente, su satisfacción ante la medida, para inmediatamente después colgar banderas en apoyo a los manifestantes anti-estatistas de junio de 2013 (Anderson 2016 15-22).

    .16 (y su pueblo) poseedora de un capital global nacional de un país más desarrollado sobre las burguesías (y sus pueblos) de países subdesarrollados, transfiriendo plusva-lor en la lucha de la competencia entre capitales globales nacionales del país menos desarrollado al más desarrollado, por el mecanismo de la nivelación de los precios de las mercancías en la competencia en el interior del mercado mundial. Dicha transferen-cia es efecto de un precio de producción mundial que obliga a los países subdesarrolla-dos transferir dicho plusvalor, pudiendo sin embargo tener ganancia aunque vendan su mercancía por un precio final menor al valor de su mercancía. Ante la pérdida de plusva-lor extraerán más valor mediante una sobre-explotación del trabajador periférico. Esto produce un empobrecimiento global del país subdesarrollado y un enriquecimiento proporcional del desarrollado…” (160).

    .17 Ahora, con la transnacionalización del capital y la nueva forma capitalista llamada ideológicamente “globalización”, dicha transferencia de valor es más hacia el capital financiero global y sus dueños, y cada vez menos para el resto de la población de los países centrales, en donde crece hacia el interior su propia periferia.

    .18 Véase Crespo y Girhibaudi 2013.


    Un final abierto

    El lulismo forma parte fundamental del giro a la “izquierda” o giro popular de la región en los últimos años, que hoy se encuentra en una situación de reflujo y de nuevo giro a la “derecha” o giro neoliberal. Con la caída de Dilma Rousseff se pone de manifiesto la dificultad, en la actual coyuntura histórica, de los intentos de conciliación de clases, grupos sociales y diversos actores dentro de un esquema de poder heterogéneo. El intento de retomar en 2015 un lulismo del estilo “izquierda buena” del periodo 2003-2006 resultó impracticable por las condiciones políticas, económicas y geopolíticas existentes. Como se analizó, en el nuevo escenario nacional, regional y global se establecen un conjunto de encrucijadas en las cuales se vuelven antagónicas las opciones posibles a tomar.

    Para analizar la caída de Dilma Rousseff no alcanza solamente con dar cuenta de la agudización de las tensiones y el establecimiento de una situación de antagonismo entre las fuerzas unipolares y las fuerzas multi-polares, entre las fuerzas neoliberales del capitalismo financiero global y las fuerzas nacionales populares neodesarrollistas, sino que es necesario observar, en dicho contexto de enfrentamiento, la desarticulación del entramado político social que permitía al proyecto nacional popular desarrollista influir decisivamente en el Estado. En dicha desarticulación hay una centralidad entre las contradicciones de la burguesía local y las clases populares, así como entre los diferentes sectores políticos e ideológicos. También debe destacarse la incapacidad de las fuerzas que, en mayor o menor medida, forman parte de dicha articulación, de enfrentar en un principio los embates en su contra. La erosión de la figura de Dilma Rousseff, los problemas de liderazgo, el desgaste por los años de gobierno, el giro neoliberal que se realiza al comienzo de su segundo mandato, el eclipsamiento de la línea profundizadora nacional popular al interior del pt y del gabinete, y la poca centralidad de las fuerzas populares en el gobierno explican en parte dicha situación de debilidad.

    Por otro lado, se abre una pregunta fundamental acerca de los límites del proyecto neodesarrollista, ya profundamente analizados para el caso del desarrollismo clásico. Límites tanto en el campo económico —imposibilidad de ir más allá de una dependencia negociada y de resolver los problemas de la “frazada corta”— como también en lo político, que se observan en la debilidad de la construcción de la fuerza política-social. Ello guarda estrecha relación con la apuesta de construir poder nacional desde la burocracia estatal civil y militar y la burguesía local, pasando a un segundo plano a los sujetos populares, quienes cumplen un rol de apoyo pasivo. De hecho, las fuerzas neoliberales no encontraron una gran resistencia popular, dando cuenta de la desarticulación que se había producido del lulismo y la desmovilización del campo popular.


    Con el ascenso de Michel Temer se pone en marcha una agenda para desarticular el proyecto de regionalismo autónomo continental (aunque fuera débil), asumir un regionalismo abierto liberal y desvincular en términos geopolíticos a Brasil de los brics (especialmente de China y Rusia). Además, se vuele a reimplantar un programa neoliberal comandado por el capital financiero que rápidamente se cristalizó, entre otras cosas, en una legislación laboral de flexibilización regresiva para los trabajadores (que motivó una huelga general luego de más de 20 años) y un congelamiento del gasto público por ley por 20 años. Sin embargo, el frente que sostiene a Temer es heterogéneo y no está consolidado como bloque de poder para intentar devenir en bloque histórico. El golpe institucional para la destitución de Rousseff (que llegó con mínimos niveles de aprobación de su gobierno) fue apoyado por parte de la llamada clase media tradicional (pequeña y mediana burguesía consolidada) y la llamada nueva clase media (mayoritariamente el proletariado que mejoró profundamente sus condiciones de vida). Pero las demandas de quienes organizan estos grupos sólo en parte coinciden con la agenda neoliberal –particularmente la coincidencia es en la reducción de impuestos en el caso de la “clase media tradicional”. Y ello dificulta los intentos de producir cierres hegemónicos para las fuerzas neoliberales.

    Apenas a un de año de la destitución, la agenda neoliberal impulsada por el poder financiero, los grandes terratenientes, el monopolio mediático comandado por la Red Globo y el sector profundamente conservador del poder Judicial, está causando estragos a nivel social y debilitando todas las estructuras del poder nacional de Brasil, mientras los escándalos de corrupción enlodan a las principales figuras del actual gobierno y comienza a observarse un proceso de lucha y reemergencia de las clases populares. La resistencia político gremial, a su vez, comienza a expresarse nuevamente en la política a través de la figura de Lula, quien encabeza las encuestas electorales como candidato a presidente, por lo cual existen un conjunto de maniobras para evitar que se presente a las elecciones de este 2018. A pesar del avance neoliberal, Temer tiene la menor aprobación histórica de un gobierno, el bloque neoliberal no consigue unificarse en una candidatura y existe una posibilidad de re-articulación nacional popular basado en el liderazgo de Lula y el poder de los sindicatos, los movimientos campesinos, el movimiento de trabajadores sin techo (mtst), el movimiento estudiantil, las Iglesias progresistas, la pequeña y mediana burguesía industrial y los cuadros nacionalistas con importante influencia en las fuerzas armadas. Las condiciones existentes distan de ser las de comienzos de los años noventa, luego de la caída del Muro de Berlín y el establecimiento del Consenso de Washington, por lo cual resulta complicada la reconstrucción de la hegemonía del polo angloamericano, del capital financiero transnacional y del proyecto neoliberal, favoreciendo una posible rearticulación del lulismo bajo una nueva forma. En resumen, el fin del ciclo político en Brasil que se produce con la caída del gobierno de Rousseff no implica un fin del ciclo histórico post-neoliberal.


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    CON FUERTE TONO LATINOAMERICANISTA COMENZÓ LA III CONFERENCIA REGIONAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR

    Mar, 12/06/2018 - 21:35

     

    Por  Javier Tolcachier ***

    Con una nutrida asistencia se realizó el acto inaugural de la III Conferencia Regional de Educación Superior en Córdoba. Los discursos de apertura, más allá del obligado decoro formal y del necesario acento académico, estuvieron marcados por un fuerte tono político y doctrinario.


    (Imagen de Conferencia Regional de Educación Superior 2018)

    Muy celebradas fueron las palabras del coordinador general del evento, el Dr. Francisco Tamarit – ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba –quien defendió la educación superior como derecho humano universal y a la obligación del Estado de garantizarla.Allí donde la pobreza dificulta el acceso a la Universidad, hay que eliminar la pobreza, no la Universidad, señaló al finalizar su intervención.

    De ese esfuerzo colectivo por la ampliación del conocimiento sin límites ni discriminación alguna se hizo eco el Director General del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO–IESALC) y anteriormente Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central de Chile Pedro Henríquez Guajardo.

    Su saludo inicial en distintas lenguas originarias fue incontestable señal del tenor de fuerte interculturalidad que se quiere imprimir a la Conferencia.

    También habló la Subdirectora General de Educación de la UNESCO Stefania Giannini, subrayando el compromiso universal de la organización con una educación para todos, reflejado en el objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible acordados en Naciones Unidas en la agenda 2030.

    El clima subió de tono político al tomar la palabra el actual intendente de Córdoba, Javier Mestre, quien recibió una fuerte silbatina desde las tribunas – sin duda por su alineamiento con el gobierno nacional y su gestión ciudadana, que sin embargo, se preocupó por destacar.

    La tensión llegó al punto máximo al tomar la palabra el titular de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro. Un abucheo de la mayor parte de la asistencia local junto al coreo de consignas contra el gobierno de Mauricio Macri, prácticamente impidió que diera su discurso. La rechifla se volvió estruendo cuando el ministro habló de “diálogo sincero”. Allí interrumpió por unos momentos su alocución para tildar después de “fascistas que gritan desde la oscuridad” a los estudiantes y docentes opositores.

    A pesar de ello, comentó lo que será la propuesta del gobierno en la conferencia referida a una mayor internacionalización del sistema universitario.

    El rector actual de la UNC Hugo Juri llamó a sostener “las banderas del 18” – en referencia al año de la Reforma Universitaria- , resaltó los distintos momentos en los que el mercantilismo las puso en riesgo y algo  más equidistante –quizás debido a su filiación política oficialista – colocó su discurso en el plano de la defensa de la educación superior gratuita y de una autonomía universitaria plena. Destacable fue su convocatoria a salir de la zona de confort y – en línea con lo manifestado por Guajardo Henríquez, a construir una universidad pluricultural.

    El desafío de la interculturalidad

    El inicio del segmento cultural fue una polifonía de sonidos ancestrales rescatados por la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina. Una performance mística que transmitió la certeza de una espiritualidad y una raíz regional vivas, tomando posición desde la estética y el arte universitario.

    La vivaz percusión de Vivi Pozzebón con el Tamboreras Ensamble y la canción de Charo Bogarín – descendiente de guaraníes – completaron con sutileza musical el mensaje que se ha querido dar en la inauguración de la conferencia y que seguramente marcará a fuego debates posteriores.

    ​​ ​

    La Educación Superior para todos, será pluri– e intercultural o no será.

    El sello antineoliberal

    El profesor Boaventura de Sousa Santos dio una verdadera clase magistral, apropiada para la asamblea magisterial y estudiantil reunida, no apta para corazones a la derecha del pecho.

    Caracterizó tres motivos por los cuales la universidad es hoy blanco de ataques del neoliberalismo: Por constituir reducto de pensamiento crítico, por tanto de resistencia; por analizar pasado y futuro, contrariando a un neoliberalismo que pretende un “eterno presente”. Por último, por ser siempre las universidades un proyecto nacional y desde ahí proyectarse internacionalmente, proyecto social de solidaridad en base al bien común que no conviene a una internacionalización de franquicias,

    Aún defendiendo la necesidad de evaluar y ser evaluados, atacó la concepción de rankings de Universidades, poniendo de manifiesto cómo cuantificar calidades es prerrequisito para colocar al conocimiento en el rubro “mercancía”. Dichas mediciones dejan afuera la mayor parte de lo que constituye el mundo y la vivencia universitaria, los afectos, las relaciones intergeneracionales, las fiestas y varios etcéteras, convirtiéndose en inútiles a la hora de contabilizar las múltiples potencialidades del ámbito.

    Finalizó su charla ofreciendo los conceptos de pluriversidad y subversidad que pueden constituirse en elementos para la radical defensa del conocimiento libre y la universidad de todos en la lucha contra la triple opresión del capitalismo, el colonialismo y el patriarcado (o heteropatriarcado).

    Esta no fue una inauguración formal ni ajena al momento de retrocesos y crisis que vive el mundo y la región. El espíritu libertario de 1918 encarna cien años más tarde el espíritu y la vigencia de un desafío que en estos días de intercambio tomará forma en el mismo lugar de la primera Reforma: proyectar la Universidad latinoamericana a un futuro inclusivo, fraterno y con conocimiento de y para todos.

    (Crédito Fotografías: CRES 2018)

    ​https://www.pressenza.com/es/2018/06/con-fuerte-tono-latinoamericanista–comenzo-la-iii–conferencia-regional-de-educacion-superior/

     

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    CONSEJO DE COMUNICACIÓN SOCIAL DE BRASIL APRUEBA CRITERIOS PARA ORIENTAR REGULACIONES SOBRE “NOTICIAS FALSAS”

    Mar, 12/06/2018 - 21:22

     

    Por OBSERVACOM – Observatorio Latinoamericano de Regulación Medios y Convergencia ***

    El Consejo de Comunicación Social (CCS), organismo consultivo del Congreso sobre políticas de comunicación, aprobó la propuesta para establecer criterios para orientar las futuras leyes sobre “”noticias falsas”” elaborada por la Comisión Relatora, creada para analizar y emitir un parecer sobre los 14 proyectos sobre “noticias falsas” que se tramitan actualmente en el Parlamento.

    Los puntos propuestos y aprobados como directrices -basados en las recomendaciones de la Unión Europea– son: definir de forma clara y delimitada el concepto de “”noticias falsas””; definir patrones claros de penalización similares a los de otras situaciones para no crear disparidades penales; responsabilizar al autor sin imponer penas a los usuarios que muchas veces actúan de buena fe; la retirada de contenido debe ser precedida por orden judicial: se debe prever un órgano  competente capacitado y plural para la aplicación de la regulación; por último, no se pueden utilizar mecanismos de retirada de contenidos en forma discrecional, como mecanismo de censura.

    En el documento, la Comisión Relatora advierte que los distintos proyectos en danza “no consiguen abarcar la complejidad del fenómeno de las noticias fraudulentas y, por eso, sugiere a los parlamentares la continuidad de los debates internos y con la sociedad, fomentando una legislación contemporánea capaz de crear un ambiente de comunicación libre, independiente y diverso, y aún más, de defender el régimen democrático”.

    “La respuesta al problema no pasa, o no únicamente, por la criminalización de la práctica o por la responsabilización de las plataformas donde el contenido es vehiculizado, sino por la acción conjunta con los órganos competentes que involucre la implementación de políticas públicas que versen sobre la concientización de la población sobre el tema”, señala el documento del CCS.

    De los 14 proyectos, 13 se tramitan en la Cámara de Diputados y uno, en el Senado (PL 473/2017). En su mayoría apuntan a la criminalización de la difusión de “noticias falsas” y, en algunos casos, incluso prevén responsabilidades para las plataformas.

    El proyecto 6.812/2017 apunta a la tipificación criminal de la divulgación o intercambio de información falsa o incompleta en la web. Propone penas de 2 a 8 meses de detención y el pago de multas.

    El proyecto 7.604/2017 dispone la aplicación de multas por la divulgación de información falsa por las redes sociales. Además prevé la responsabilidad de las plataformas de redes sociales por los contenidos publicados, al igual que el 9.647/2018.

    Por su parte, el proyecto 8.592/2017 propone modificaciones al Código Penal para tipificar la información falsa o perjudicialmente incompleta y plantea penas de uno y dos años de cárcel. También el proyecto 9.554/2018 introduce cambios al Código Penal para tipificar la divulgación de informaciones falsas y establece penas de detención de un mes a tres años y multas.

    El proyecto 9533/2018 define crímenes contra la seguridad nacional y el orden público para incluir a las “noticias falsas” que puedan provocar actos de hostilidad y violencia contra el gobierno, duplicación de las penas para los “crímenes de propaganda” cuando se produzcan por Whatsapp, Facebook y otras redes sociales.

    El proyecto 9761/2018 tipifica criminalmente la conducta de quien crea, vehiculiza, comparte o no remueve noticias o informaciones falsas en medios electrónicos. Impone penas de prisión de tres meses a un año y multas. Por su parte el proyecto 9.838/2018 prevé detención de tres meses a un año y multas para quien ofrece, publica, distribuye o difunde noticias o información que sabe que es falsa tanto en medios electrónicos como impresos.

    El proyecto 9884/2018 también apunta a alteraciones del Código Penal y plantea prisión de dos a cuatro años y multas. Del mismo modo, el proyecto 9931/2018 postula detención de tres meses a un año y multas. El único proyecto del Senado 473/2017 también apunta a modificar el código penal estableciendo penas de seis meses a dos años de prisión y multas. En tanto el proyecto 9.532/2018 postula cambios en el Código Electoral y define a las “noticias falsas” como la divulgación hechos falsos en la propaganda sobre partidos o candidatos capaces de influir al electorado. El proyecto prevé penas de 2 a 6 años de prisión y multas.

    El proyecto 9626/2018 también postula cambios al Código Electoral y Ley de Elecciones para agravar las penas de los crímenes electorales por vehículos de comunicación como la TV, radio, prensa o Internet. Establece penas de prisión de uno a cuatro años y multas de US$ 13 mil a US$ 260 mil. Por último, el proyecto 9973/2018 también plantea cambios al Código Electoral para tipificar la divulgación de hechos que se sabe que no verídicos en año electoral y establece prisión de uno a cuatro años y multas que van de US$ 13 mil a US$ 130 mil.

    ​https://mailchi.mp/observacom/consejo-de-comunicacin-social-de-brasil-aprueba-criterios-para-orientar-regulaciones-sobre-noticias-falsas?e=8b47f2a3b5​
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    OEA: INVASIÓN MILITAR O NADA

    Mar, 12/06/2018 - 08:44

     

    Por Miguel Angel Ferrer ***

    En su declarado afán por derrocar al gobierno venezolano, Estados Unidos  ha probado todo: guerra económica, propaganda negra, descalificaciones, llamados expresos al golpe de Estado, fomento y financiamiento de la subversión interna e intentos de aislamiento internacional.

    Y como parte de este propósito de aislamiento internacional Washington está organizando la expulsión de Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA), como hizo con Cuba hace 56 años.

    El solo recordatorio de este hecho debería bastar para comprender que la buscada expulsión de Caracas con fines de derrocamiento del gobierno de Maduro correrá la misma suerte que la expulsión de Cuba: mucho ruido mediático pero pocas nueces.

    De modo que, suponiendo que Washington consiga finalmente los votos necesarios para concretar la expulsión de Venezuela, EU estaría como al principio, como hace 19 años: en una guerra de baja intensidad que no logra el propósito buscado tan perruna como infructuosamente.

    Frente a esta situación, a Washington sólo le queda la carta de la invasión militar directa, acción contemplada desde el ascenso del chavismo al poder en 1998.

    Sólo que, a pesar de las engañosas apariencias mediáticas y de la satanización internacional de Maduro, hoy en día el chavismo se encuentra en mejores condiciones que nunca para sortear esa eventualidad.

    Para empezar debe apuntarse la bien conocida reticencia de Donald Trump para embarcarse en una aventura militar. Ahí están los casos de Irán y Corea del Norte.

    Y debe anotarse igualmente que Washington necesitaría la complicidad y participación directa con tropas sobre el terreno de otros gobiernos de la región. Pero una cosa es, como en el caso de México, votar por la expulsión de Venezuela de la OEA, y otra muy distinta mandar a morir a soldados y marinos mexicanos en una guerra injusta y ajena al interés nacional.

    Y lo que se dice para el gobierno mexicano puede decirse para el de Brasil, Argentina y Colombia:desprestigiados, puestos contra la pared, en medio de severas crisis en lo político, lo social, lo moral y lo económico no parece sencillo que decidan participar con tropas en una empresa destinada al fracaso.

    ¿Se animarían Peña Nieto, Videgaray y Cienfuegos a mandar soldados a matar venezolanos? ¿Con qué respaldo popular? Está claro que se trata de un gobierno sumiso a EU, pero participar en una guerra de agresión contra un pueblo hermano parecen palabras mayores.

    Incluso el mismo Videgaray ha dicho pública y sonoramente, como curándose en salud, que la solución al “problema” venezolano debe darse por la vía pacífica.

    Por todo esto y mucho más para Washington es mejor opción continuar con sus presiones, guerra sucia y guerra económica contra el gobierno de Maduro. Y la maniobra yanqui en la OEA es prueba al canto.

    Adicionalmente no existe en Venezuela una oposición organizada. Y ya están repuntando los precios del petróleo por encima de los 80 dólares por barril, lo que significa un alivio para la economía venezolana. Y tampoco se vislumbran en el horizonte indicios de sublevación militar y golpe de Estado.

    Una cosa es lo que dice el aparato mediático internacional, y otra la realidad venezolana. El análisis frío de ésta permite suponer que Maduro sorteará nuevamente las amenazas que se ciernen sobre su patria.

    ​https://www.telesurtv.net/bloggers/OEA-invasion-militar-o-nada-20180607-0001.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=37​
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    SE CIERRA EL CÍRCULO ALREDEDOR DE JULIÁN ASSANGE

    Lun, 11/06/2018 - 20:07

     

    Por Rafael Poch ***

    Tras seis años de confinamiento, incomunicado y aislado, el imperio se cobra su cuenta.
    Julian Assange, junto al excanciller ecuatoriano Ricardo Patiño en una reunión en Londres. 2013

    Queremos sacar a Guillem Martínez a ver mundo y a contarlo. Todos los meses hará dos viajes y dos grandes reportajes sobre el terreno. Ayúdanos a sufragar los gastos y sugiérenos temas (info@ctxt.es).

    A principios de abril, Joseph Di Salvo, subcomandante del mando sur (Southcom) del ejército de Estados Unidos, visitó Quito. El asunto de su visita era la negociación para la reapertura de una base militar americana en Ecuador. El anterior presidente, Rafael Correa, la cerró y su sucesor, Lenin Moreno, quería restablecer el tradicional vasallaje a Washington: “estrechar las relaciones de seguridad entre ambos países”.

    En 2012 el gobierno de Correa fue muy valiente al brindar asilo político a Julian Assange en su embajada en Londres. El fundador de Wikileaks cometió el delito de documentar algunos de los crímenes de guerra de Estados Unidos en Afganistán e Irak. Más tarde reveló los pucherazos del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos para reventar la campaña de Bernie Sanders en las primarias de las presidenciales de 2016.

    Assange, que junto con Snowden han propiciado uno de los mayores descréditos mundiales de Estados Unidos al documentar la existencia de big brother e identificar su criminal funcionamiento global, se convirtió inmediatamente en un enemigo del imperio a eliminar.

    Desde el mismo inicio del escándalo, los documentos del Pentágono revelan el propósito de desprestigiar a estos héroes de nuestro tiempo y convertirlos en villanos. Lograron que Snowden tuviera que refugiarse en Rusia, presentaron a Assange como violador en un caso sueco fabricado que se desmoronó definitivamente en mayo de 2017, y afirmaron que Rusia era la gran proveedora de informes para Wikileaks, a fin de recolocar toda esa valiente disidencia en el rodado cuadro ideológico de la guerra fría después de que los Estados europeos se negaran en redondo a concederle asilo.

    Perseguido durante ocho años, Assange se encuentra desde hace seis en una pequeña habitación del piso de la embajada ecuatoriana en Londres, carente de luz solar, con grave perjuicio para su salud, acechado por los servicios de inteligencia que controlan todos sus movimientos y visitas, y conocen hasta el más íntimo detalle de su existencia allá dentro.

    Si todo eso era duro, el mismo día de la visita del General Di Salvo a Quito, Ecuador anunció que cortaba todas las comunicaciones de Internet y teléfono de Assange, así como todas sus visitas excepto la de sus abogados y las del suministro de comida. El peligro en el que se encuentra Assange es extremo.

    El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, dice que su castigo es una “prioridad”, el director de la CIA, Mike Pompeo califica a Wikileaks de “servicio de inteligencia no gubernamental hostil”, el exvicepresidente Joe Biden le calificó como “ciberterrorista” y en la memoria está la exclamación de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, “¿no podríamos simplemente matarlo con un dron?” (Can´t we just drone this guy?”).

    En mayo Correa ya adelantó que los días de Assange estaban contados porque el nuevo presidente, “lo echará de la embajada a la menor presión de Estados Unidos”. El lunes la ministra de Exteriores ecuatoriana, María Fernanda Espinosa, confirmó en Nueva York que se mantendrá el bloqueo de comunicaciones a Assange. Al día siguiente Espinosa era elegida presidenta de la asamblea general de la ONU con la bendición de Estados Unidos.

    Los mismos medios que comenzaron publicando las revelaciones de Assange y su red, desde The Guardian, hasta El País, y Le Monde, pasando por Der Spiegel, contribuyen hoy al acoso y denigración del personaje. El vasallaje a la orden del imperio es general y completo. ¿Qué podrá hacer contra eso la concentración de protesta convocada en Londres el día 19 para marcar el sexto aniversario de su cruel y estrecho asilo? Pese a toda la retórica sobre la “sociedad civil”, pocas veces la desproporción de medios y fuerzas entre David y Goliat había sido tan gigantesca.

    http://ctxt.es/es/20180606/Politica/20056/Assange-embajada-Londres-medios-comunicacion-venganza.htm

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    LA MAYOR TRAGEDIA DE GUATEMALA ES SU SOCIEDAD MEDIOCRE

    Lun, 11/06/2018 - 20:03



    Por Ilka Oliva Corado ***

    Hablar de la sociedad guatemalteca es hablar del colmo de los colmos: todos los males de la humanidad se conjugan en ese pedacito de país que por si fuera poco también se elevan al cuadrado: ingratitud, insensibilidad, desmemoria, cinismo, cachurequería, racismo,  clasismo, homofobia, mente colonizada y  mediocridad.

    Punto y aparte es  el pueblo, el pueblo de pies descalzos está a años luz de la sociedad rastrera que lo violenta,  excluye y expulsa en las migraciones forzadas eso si no lo asesina antes en desnutrición y limpiezas sociales. Claro está que este artículo trata de la peste que carcome  a Guatemala, no de la raíz milenaria que la embellece.  Quien lea entienda.

    Si el abuso sexual  y el  feminicidio de 41 niñas en un Hogar Seguro del gobierno, no hizo reaccionar a la sociedad para exigir la renuncia inmediata de Jimmy Morales, nada lo logrará así hagan erupción todos los volcanes, se desborden todos los ríos y despierten huracanes que en conjunto formen deslaves que arrasen con poblados completos.

    Si familias completas  intentando sobrevivir en basureros, si miles de niños viviendo en las calles; picando piedra, cargando bultos, lustrando zapatos: sin acceso a la salud, a la educación y a una vida integral no ha logrado que la sociedad reaccione, nada lo hará. Si miles se pudren cortando caña,  para los grandes ingenios de explotadores y la sociedad ni se mosquea, nada lo hará.

    Si los cientos de bares y casas de citas en cada esquina del país, donde se secuestra, viola y asesina a niñas, niños, adolescentes y mujeres no logra que la sociedad se indigne y  cambie el sistema, nada lo  hará. Porque de una u otra forma esa sociedad mediocre también se beneficia, no olvidemos que es patriarcal y misógina ante todo.  Claro está, el gobierno de Guatemala representa a quienes votaron por esa banda de corruptos, feminicidas y genocidas.

    Y son igual de responsables quienes   no votaron por ellos pero que solo reaccionan en las redes sociales, por su comodidad, pero que se esconden debajo de la cama en la vida real porque para tanto no les dan las agallas. No es lo mismo ir a poner el pecho aunque lluevan metrallas, que despotricar desde una red social en internet en donde todos campean de envalentonados y justos luchadores sociales.

    Las tragedias en Guatemala tienen nombre propio: sociedad mediocre. La mediocridad de la sociedad es el núcleo celular que permite la violencia gubernamental y sistemática hacia los últimos de las clases sociales. Y seguirán sucediendo las limpiezas sociales, los derrumbes en los basureros que se tragan a familias completas, feminicidios, desapariciones forzadas, seguirán creciendo generaciones picando piedra, viviendo en las calles, lustrando zapatos, cargando bultos, cortando caña, pudriéndose en los bares  y casas de citas; porque en efecto la sociedad lo permite  porque le beneficia.

    Momentáneamente,   por doble moral más que todo y por su foto del recuerdo y la publicación de la misma en las redes sociales para recibir aplausos y mostrar la apariencia de buenos samaritanos, muchos se muestran sensibles y “reaccionan” ante una tragedia “natural” donde propios y extraños sacan provecho a costillas de quienes la vivieron, pero solo es cosa de tres días porque a la semana los vuelven a olvidar y estos pasan a enfilar las listas de las grandes tragedias que pudieron ser evitadas si tan solo hubieran sido vistos como seres y no como objetos para beneficio de las mafias. “Oremos hermanos por Guatemala”, no es la solución. La solución es armarse de valor, dejar la comodidad de las redes sociales e ir a poner el pecho a las calles hasta que renuncie Jimmy Morales y todos los miembros de su gabinete, enjuiciarlos por ladrones, asesinos y corruptos e ir por una Asamblea Nacional Constituyente Integral, como lo han exigido los Pueblos Originarios, sería un buen inicio para ir cambiando el sistema. Pero qué va, como diría mi abuelo tío Lilo: pero patadas en el culo…

     Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado​ 

    ​https://cronicasdeunainquilina.com
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    IMPACTO DE LA FUSIÓN ENTRE TECNOLOGÍA Y PRODUCCIÓN

    Lun, 11/06/2018 - 19:54


    Por  Federico Kucher ***

    El mundo atraviesa una importante transformación tecnológica. Los desarrollos de los últimos años en distintas áreas de la ciencia fueron exponenciales y generaron saltos de calidad en materia productiva. Los avances técnicos no se detienen y las potencias maduras desembolsan importantes cantidades de recursos para liderar la innovación y seguir siendo protagonistas de los sistemas productivos durante las próximas décadas.

    Business Thinking

    Estados Unidos y los países más pujantes de Europa occidental son algunas de las economías que encabezan estos cambios técnicos. China es otro de los países en donde se realizan fuertes apuestas de capital y se instrumentan estrategias de negocios que potencian el desarrollo de productos disruptivos de alcance global.

    Uno de los principales objetivos de estos países, para los próximos años, es fusionar el mundo digital con productos de la economía real. La Internet de las Cosas podría convertirse en una de las ramas de mayor dinamismo, cuando equipos como heladeras y otros artefactos eléctricos del hogar estén conectados de forma permanente (en tiempo real) con los usuarios, e incluso tomarán decisiones independientes en base a las preferencias de las personas.

    Hasta hace unos años parecía una idea de ciencia ficción pensar en una heladera que, sin la intervención de un ser humano, enviase al supermercado un pedido de compra de carne, leche y frutas a medida que se vacía. Pero hoy es cuestión de tiempo para que este tipo de productos que combinan la inteligencia artificial, la ciencia de datos y la telecomunicación, entre otras ramas innovadoras, se lancen al mercado.

    ¿Qué es la Internet de las Cosas?

    La Cepal realizó, recientemente, un trabajo valioso para sumergirse en esta nueva área que cambiará la producción a nivel global. En su documento “Algoritmos, datos y políticas. La redefinición del mundo digital” describe la Internet de las Cosas como sigue:

    La tecnología conecta una red de elementos físicos equipados con componentes electrónicos, sensores y actuadores, con software, que permite capturar, filtrar e intercambiar datos sobre sí mismos y su entorno a fin de generar información y conocimientos prácticos que se traduzcan en inteligencia para la toma de decisiones y la asignación de recursos mediante el uso de aplicaciones de segunda línea, es decir back-end. (Cepal 2018, pp. 25)

    En palabras sencillas, puede pensarse como la tecnología que pretende incorporar a los electrodomésticos y otros productos de consumo masivo, sensores y software con los cuales se procesa información y se toman decisiones automatizadas que permiten a los usuarios olvidarse de realizar tareas repetitivas.

    Pero es mucho más que eso. La tecnología aplicada a todos los productos físicos que rodean al ser humano resulta muy poderosa por la posibilidad de tomar decisiones en tiempo real en base a los datos y los patrones que se van obteniendo a través de los sensores.

    Esto pone en debate elementos éticos fundamentales para la sociedad. Una cosa es medir si hay suficiente alimento en una heladera y otra bien distinta es medir el estado de ánimo de las personas para incrementar la productividad de una fábrica.

    En China, por caso, empezó a controlarse la actividad cerebral de algunos trabajadores en las plantas fabriles de montaje. Esto permite conocer en detalle el rendimiento que tendrá el individuo a lo largo de una jornada y sacarlo de la línea de producción en caso que un algoritmo genere una alerta.

    Una investigación del South China Morning Post, en el que se analizó el uso de la tecnología en las plantas de la Red Eléctrica de Zhejiang, lo grafica a la perfección a partir de las palabras de uno directivos de la empresa: “cuando el sistema manda una alerta, el jefe le pide al trabajador que se tome el día libre o realice una tarea menos estresante. Algunos trabajos requieren alta concentración. No puede haber ningún error”.

    La anécdota muestra cabalmente que no sólo están cambiando de forma radical los productos que consume la sociedad sino cómo los produce.

    ¿Cuáles son las empresas que lideran estas transformaciones?

    Las empresas que en la actualidad protagonizan la introducción de lo digital en el mundo físico son las mismas que en las últimas dos décadas se establecieron como grandes firmas de tecnología de software con ventas globales.

    Se trata de compañías que basaron sus negocios en el uso intensivo de datos de los usuarios y buscan ampliar sus servicios innovando en el mundo de la Internet de las Cosas. Las publicidades de Amazon o de Google sobre asistentes con inteligencia artificial que hacer tareas del hogar no son extrañas para nadie y reflejan el patrón del negocio.

    Estas firmas consiguieron acumular una enorme cantidad de capital que actualmente les permite presupuestos gigantes para investigación y desarrollo, en donde una prioridad es avanzar en la fusión de lo digital con lo físico.

    El valor de mercado de las grandes multinacionales tecnológicas excede la imaginación. La Cepal registró que la capitalización de Apple a febrero de 2018 era de 910.000 millones de dólares, mientras que la de Google (Alphabet) era de 800.000 millones, la de Amazon (702.000 millones), Microsoft (699.000 millones), Facebook (522.000 millones), Tencent (520.000 millones), y Alibaba (479.000 millones).

    La diversificación de estas empresas resulta notable. El cuadro que sigue da un panorama para entender las unidades de negocio de estas multinacionales:

    ¿Qué rol puede jugar Latinoamérica?

    La existencia de estas grandes empresas de la tecnología no implica que los espacios para participar de la transformación tecnológica se encuentren cerrados. Los cambios se dan a pasos acelerados y, si bien existen economías que llevan la delantera en materia de innovación, los países de América Latina no deben tirar la toalla y limitarse a tener un rol pasivo en esta nueva revolución de los sistemas productivos.

    La Cepal muestra optimismo sobre este punto y asegura que la región tiene la oportunidad real de posicionarse como proveedor de las nuevas tecnologías. La región está mejor preparada para esta revolución tecnológica que lo que estuvo en revoluciones previas, en las que importaba tecnologías maduras con estructuras de mercado totalmente consolidadas. (Cepal 2018, pp. 10).

    Esto se debe a que los avances en materia de la formación de capital humano en tecnologías digitales, incluso las más avanzadas, son importantes en la región. Otro de los elementos que abre oportunidades es el avance en materia de conectividad, en particular, mediante el uso de redes de 3G y 4G.

    La región, según los especialistas de la Cepal, debe aumentar su compromiso con el desarrollo de las tecnologías, incluso las avanzadas, y participar en el debate técnico y político sobre los nuevos estándares y modelos de negocios que están redefiniendo el patrón de desarrollo.

    El debate sobre el desarrollo latinoamericano no puede dejar de lado la necesidad de instalar a la región como un proveedor de tecnología global. Esto requiere avanzar, también, en una discusión impostergable sobre las políticas de la seguridad y la privacidad de los datos, y los aspectos políticos y éticos en su utilización.

    https://www.celag.org/impacto-fusion-tecnologia-y-produccion/

     

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    MEDIOS MERCANTILES PARA EMBRUTECER AL PUEBLO

    Lun, 11/06/2018 - 19:44



    Por Fernán Medrano  ***

    Despertemos la crítica, porque toda crítica justa es solidaria, un acto humanitario, un gesto de generosidad cuando se parte del principio de que el criticado cuenta con el talento de ser mejor y ubicarse en otro nivel superior.

    Las «narconovelas», las telenovelas (o «telebobelas») turcas, la sección de farándula de los noticieros, la televisión chatarra y los programas de risas de los medios de comunicación poderosos dan rabia, porque les hace falta rigor, calidad, compromiso y pasión por la verdad, que dijo el filósofo mexicano Fernando Buen Abad. Las cosas importantes de la sociedad las tratan con demasiada mediocridad. Quizá pretenden trivializarlo todo para luego hacerlo trizas.

    No pocas veces los medios comercializadores de noticias suprimen la esencia para hinchar la apariencia de los hechos (algo equiparable con la posverdad). Con frecuencia los comerciantes de la información proveen verdades a medias, realidades fuera de contexto o distorsionadas, o exprimen al extremo la tan cacareada equidistancia periodística, que, como advierte el periodista español Pascual Serrano, consiste en ponerles micrófonos a dos versiones enfrentadas, para ahorrar el esfuerzo que exige la investigación de la autenticidad de los acontecimientos o –sencillamente– para no granjearse enemigos y fingir equilibrio informativo. Con todo eso,

    la equidistancia del periodismo no deja de ser una actitud de gallina y mojigata.

    Ya sabemos que una verdad mal divulgada, retocada y manoseada corre el riesgo de convertirse en una falsificación de la realidad; digo más, se convierte en una falsa noticia, sobre todo cuando se ansía influir en la opinión pública y ganar audiencia. Ya sabemos que el deseo de impactar y lograr la conversión de más seguidores, modelándolos para determinados fines conlleva el peligro de tejer y difundir embustes.

    Quien se aplica a la orfebrería del engaño se constituye en un embustero manipulador de sucesos. El que deliberadamente repite mil veces una mentira es mil veces un mentiroso.

    Las enormes corporaciones mediáticas adquieren cada vez más la misma forma y estilo de las fábricas de noticias falsas. Sostienen abundantes puntos de comparación entre sí, dada la similitud manifiesta entre lo que informan y el fenómeno de las noticias falsas, comparable con los procedimientos usados por la comunicación estratégica de guerra en la falsificación de los hechos objetivos, lo cual es semejante a las mentiras encubiertas. Por ejemplo, los medios mexicanos transmitieron para el mundo durante 16 horas la noticia de la niña Frida Sofía atrapada bajo escombros que resultó falsa.

    La razón de ser de cualquier empresa comercial normal es la misma:

    producir, vender y obtener ganancias financieras a través de la combinación de las más efectivas tácticas de mercadeo de su producto, mercancía y/o servicio. Así también ocurre con la cadena de producción de la mercancía informativa. La validez de la analogía tiene lugar toda vez que las agencias distribuidoras de noticias fundaron el mercado de la información, y son precisamente ellas las que atienden la demanda de los clientes. ¡Vaya negocio redondo!

    Los medios de comunicación mercantiles poseen el desafío de abstraerse de la realidad planteada por el negocio de traficar con noticias si no desean incurrir en el menoscabo de la veracidad de la información. Personalmente, tengo la curiosidad de saber cómo ejercen su compromiso con la verdad, pues no es fácil excluirse del envolvente círculo vicioso de la narrativa engañosa, luego de que se ha entrado en ella.

    En ese mismo orden de ideas, vale la pena traer a cuento lo que el canal RCN obró con la memoria del asesinado periodista y humorista colombiano Jaime Garzón. Lo que efectuó el canal no tiene nombre. Conviene someter su producción a un examen de rigor, a fin de descartar una posible revictimización de este hombre gigante. La vida de esta gran alma la han reducido a menudencias. Presentí que la susodicha telenovela iba a estropear tanto la memoria de Jaime como la mía, es decir, maltrataría la genialidad que recuerdo de él, pues él vive en el corazón y el imaginario de las gentes.

    A uno le duele la razón cuando mira ese chambón producto televisivo que lo único que tiene de Jaime es su nombre; sufre cantidad. La vida de Jaime merece otro epílogo, ya que él pensó el país y se rió del poder en Colombia;

    y en un país intolerante eso es un peligro. El mejor tributo que se le puede realizar a Jaime es honrarlo, especialmente ahora que él mismo no puede defenderse.

    Pero no. Ahí quedó pintada la industria de la televisión residual. Es como si tuviera derechos, pero ningún deber. Su responsabilidad social de honrar la verdad de los hechos sufre de desnutrición crónica, en tanto que su libertinaje de expresión padece de obesidad mórbida. La libertad de expresión no es un cheque en blanco. Nadie puede creerse con salvoconducto para mentir.

    La «elefantiasis» de los medios de comunicación dominantes es espantosa. No deberían hacerse los de la vista gorda delante de la voladura del tejido social, ni propiciarlo. Su libreto tiene que ser algo más que distraer con rumores. El espacio de entretenimiento lo rebajaron para hablar exclusivamente de los chismes de la farándula.

     

    ​​

    El arte también tiene derecho a la vida.

    Tampoco nosotros podemos encogernos de hombros ante la erosión social. El negocio de embrutecer a la gente merece el rechazo social total.

    Pongamos por caso el fantasma de las series de televisión mexicanas que recorre América Latina. Presentan a los padres como a unos malvados cuando ellos no les complacen a sus hijos todos sus caprichos.

    La enorme mayoría de los adolescentes adolecen de las destrezas para tomar decisiones cruciales. A tan temprana edad muchos no saben tomarlas todavía, porque no están lo suficientemente entrenados para ello. Sé que hay personas que llaman experiencia a los 80 años de estar repitiendo los mismos errores de toda la vida. Pareciera que la televisión estimulara la mala crianza y tuviera el interés de hacer añicos el tejido social.

    Sería espléndido que sus actuaciones desdijeran la idea de que los medios opulentos justifican el fin del tejido social. Sería maravilloso que colaboraran en algo para que la sociedad no continuara pudriéndose, revelando la verdad. Vamos a crear cultura entre todos y para todos. Si hay un público exigente y formado con calidad, ganamos todos, puesto que la calidad exige esmero, dedicación y persistencia, además de ser un hábito, no un acto.

    Despertemos la crítica, porque toda crítica justa es solidaria, un acto humanitario, un gesto de generosidad cuando se parte del principio de que el criticado cuenta con el talento de ser mejor y ubicarse en otro nivel superior. Por eso, exijamos calidad y verdad.

    Ayudemos a los medios de comunicación que no estén comprometidos con la verdad a que se quiebren, no viéndolos, ni oyéndolos ni leyéndolos. Volvámosles la espalda a sus chambonadas y el engaño.

    No más mentiras ni posverdad. ¡Basta ya de manipulación y tergiversación!

    ​https://www.telesurtv.net/opinion/Medios-mercantiles-para-embrutecer-al-pueblo-20180426-0023.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=43​
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    “EN ALGÚN MOMENTO PODREMOS PROBRAR QUE MATARON A CHÁVEZ”

    Jue, 07/06/2018 - 21:35

     

    Por América XXI ***

    El dirigente socialista venezolano Adán Chávez, integrante de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), dijo estar seguro de que el Gobierno de Estados Unidos asesinó a su hermano, Hugo Chávez, comandante de la Revolución Bolivariana.

    Adán Chávez dijo ante la ANC que hay indicios que llevan al camino de la tesis de que el cáncer del presidente venezolano fue inoculado como parte de un plan orquestado en Washington.

    “A Chávez nos lo mataron, en algún momento podremos comprobarlo, ahora no tenemos pruebas suficientes pero hay evidencias, hay elementos y yo particularmente no lo dudo que el imperio mató a Chávez”,
    afirmó.

    Relacionó la muerte de Chávez con las violentas protestas golpistas que han sacudido a Venezuela en los últimos años. “Es un plan muy bien establecido desde el gobierno norteamericano y sus aliados”, dijo.

    Agregó que este plan fue “secundado por esos sectores opositores venezolanos y apoyado por sectores ultra derechistas de nuestra América y de otras partes del mundo”.

    Alertó además que “si ellos pudiesen asesinar al presidente (Nicolás) Maduro lo harían, que nadie lo dude”, y pidió a todos los venezolanos sentirse “víctimas de ese guión violento imperial”.

    http://americaxxi.com.ve/index.php/news-item/en-algun-momento-probaremos-que-a-chavez-lo-mataron/

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    LO QUE REALMENTE SE DEFINÍA EN LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL DE VENEZUELA

    Jue, 07/06/2018 - 21:16



    por Thierry Meyssan ***

    Si bien la abstención registrada en la elección presidencial que acaba de realizarse en Venezuela no permitiría validar formalmente el carácter democrático de la victoria de Nicolás Maduro, el índice de participación, en plena guerra económica, es de hecho más que suficiente para demostrar el apoyo popular a las instituciones de la República Bolivariana.

    Porque es importante entender que, más que el mantenimiento o no de los chavistas en el poder, lo que realmente estaba en juego era el futuro mismo de Venezuela como nación ante la agresión en marcha contra ella.

    ​La elección presidencial en Venezuela debía dar paso al inicio de una nueva etapa en la preparación de la destrucción de la «Cuenca del Caribe». Al menos eso esperaba el Comando Sur estadounidense (SouthCom)[1]. Existen varias lecturas de la crisis que Venezuela enfrenta. Para los países occidentales, es resultado de la mala gestión del presidente Maduro y de su obsesión socialista. Para el ejército, que observa los preparativos militares de Panamá, Colombia, Brasil y Guyana, esa crisis es –por el contrario– resultado de una terrible guerra –por el momento solamente económica– iniciada contra Venezuela por orden de Estados Unidos. En todo caso, el Producto Interno Bruto (PIB) disminuye en un 15% anual y la inflación alcanza cifras enormes (18 000% desde el inicio del año 2018). El gobierno del presidente Maduro ha logrado organizar la distribución de alimentos, alejando así el peligro del hambre, pero no ha podido –al menos por ahora– evitar que la situación siga empeorando.

    Sin exponer ninguna razón válida, los 14 países del Grupo de Lima habían cuestionado por adelantado la legitimidad de la elección [2]. Como hicieron Francia y Alemania ante la elección presidencial convocada en Siria, uno de esos países prohibió a la embajada de Venezuela la realización del voto en sus oficinas consulares. El país que violó así deliberadamente la Convención de Viena fue Canadá –miembro del ya mencionado Grupo de Lima [3]

    ​.También como en el caso de Siria, la oposición respaldada por Estados Unidos llamó a boicotear la elección. Peor aún, organizó una huelga de transportistas para impedir así que los electores de los suburbios y las zonas rurales pudieran contar con los medios de transporte colectivo para acudir a las urnas. Si se tiene además en cuenta el hecho que la situación de crisis económica inducida y las carencias que esta conlleva han empujado un millón y medio de venezolanos a salir del país, y que esos electores no han tenido tiempo de inscribirse en las embajadas de Venezuela para votar en el exterior, es evidente que el índice de abstención tenía que ser anormalmente alto. A pesar de todo eso, 46% de los 20 millones de electores inscritos acudieron a las urnas. Y el 67% de esos votantes aportaron su apoyo al candidato chavista, Nicolás Maduro. ​Los estudios sobre los resultados de esta elección demuestran que los índices de participación son elevados principalmente en las circunscripciones correspondientes a los electores más pobres.

    Esos mismos estudios muestran que sólo los electores de más de 40 años acudieron a las urnas, mientras que los electores jóvenes estuvieron prácticamente ausentes. O sea, los jóvenes mostraron su desinterés por la política o siguieron las consignas de la oposición apoyada por Estados Unidos, pero las personas que conocieron la Venezuela anterior a la Revolución Bolivariana se esforzaron por votar.

    Todo eso demuestra que para votar en la presidencial venezolana del 20 de mayo había que estar verdaderamente deseoso de acudir a las urnas, ¡y para votar además por Nicolás Maduro, a quien se atribuye la crisis general de la economía! Los más desfavorecidos, los trabajadores cuyo salario mensual ya no alcanza para comprar un kilo de carne, han sido proporcionalmente más numerosos en votar. Eso quiere decir que, al contrario de lo que esperaba Estados Unidos, los venezolanos no consideran al gobierno de Maduro responsable de la catástrofe económica… y prosiguen la lucha iniciada por Hugo Chávez para liberar su país del imperialismo estadounidense.

    Esta anomalía es consecuencia del sentimiento nacional que se ha desarrollado durante los 18 últimos años de la Revolución Bolivariana y hace difícil toda intervención militar extranjera en Venezuela. Por otra parte, el hecho que un candidato inicialmente serio, Henri Falcón –ex gobernador del Estado de Lara–, declarara al principio de la jornada electoral que el escrutinio estaba “arreglado”, que por ende él no podía ganarlo y que no valía la pena ir a votar, no impidió que casi 2 millones de electores se tomaran de todas maneras el trabajo de ir a votar por él. El comportamiento de esos electores sólo puede interpretarse como un doble deseo de defender el país y de llamar al conjunto de la clase política venezolana a la reconciliación ante la agresión en marcha contra el país. Otro síntoma de desorientación es que cerca de un millón de electores votó por el pastor evangélico Javier Bertucci, que para salvar el país no ve otra solución que un arrepentimiento colectivo y una intervención divina. Sin conocer aún el resultado del escrutinio, Washington anunció la promulgación de una «Orden Ejecutiva de prohibición de ciertas transacciones adicionales con Venezuela» [4] y el G7 [5] tenía preparada una declaración para «rechazar el proceso electoral» [6]. Ante la realidad del resultado…se ha producido un gran silencio. ¿Qué hacer ahora con el plan de destrucción de los Estados y sociedades en los países de la región? ​¿No será quizás demasiado peligroso lanzarse al ataque contra Venezuela –como se hizo en Siria– con el riesgo de tener que enfrentar una dura resistencia? En pocas palabras, ¿es aconsejable atacar ahora o quizás sería mejor tratar de seguir empobreciendo a los venezolanos y dividiéndolos más antes de atacarlos? Además, el hecho, contradiciendo las costumbres en materia de diplomacia, Rusia haya reaccionado por adelantado a las declaraciones del Grupo de Lima, subrayando que constituyen una injerencia en los asuntos internos de Venezuela [7], hace pensar que Moscú no se deja engañar. Ante una intervención de la OTAN, ¿adoptaría Rusia una actitud de oposición, como en el Medio Oriente?

    Parece aún demasiado pronto para que el SouthCom pueda decidirse. Durante este periodo de “evaluación” de la situación es probable que el Pentágono siga “trabajando” a la juventud venezolana, prácticamente ausente en la elección del 20 de mayo.

    También podría acentuar su presión sobre otros países de la «Cuenca del Caribe», principalmente contra Nicaragua.
    ​​

    Thierry Meyssan

    [1]  «Plan to overthrow the Venezuelan Dictatorship – “Masterstroke”», Almirante Kurt W. Tidd, Voltaire Network, 23 de febrero de 2018. «El “Golpe Maestro” de Estados Unidos contra Venezuela (Documento del Comando Sur)», por Stella Calloni, Red Voltaire, 9 de mayo de 2018.

    [2] “Declaration on Venezuela on the sidelines of the Summit of the Americas”, Voltaire Network, 14 de abril de 2018.

    [3] «Canadá impide el voto a los venezolanos presentes en suelo canadiense», Red Voltaire, 19 de mayo de 2018.

    [4]
    «Orden Ejecutiva de Prohibición de ciertas transacciones adicionales con Venezuela», por Donald Trump, Red Voltaire, 21 de mayo de 2018.

    [5] El G7 se compone de Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá.

    [6]
    «Déclaration des dirigeants du G7 concernant le Venezuela», Réseau Voltaire, 23 de mayo de 2018.

    [7]
    “Comentario del ministerio de Exteriores de Rusia en relación con la situación en Venezuela”, Red Voltaire, 16 de mayo de 2018.

    ​http://www.voltairenet.org/article201287.html​

     

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    GOBERNANZA DE INTERNET Y SU IMPACTO EN LA CIUDADANÍA

    Jue, 07/06/2018 - 20:58

    Por Geovanny Vicente Romero ***

    El término gobernanza de Internet es poco conocido, sabemos que usamos el internet pero muchas veces no sabemos cómo ese servicio llega a nosotros, cómo nos impacta y de qué manera compromete nuestra seguridad.

    Hace varias semanas tuve la oportunidad de participar como becario invitado de la Escuela del Sur de Gobernanza de Internet (SSIG) y la Organización Estados Americanos (OEA) de una conferencia de tres días llevada a cabo en la sede de la OEA en Washington DC, ciudad donde vivo. Allí pude compartir con jóvenes estudiantes y profesionales de diversas disciplinas que desarrollan sus carreras en Latinoamérica y el Caribe. La riqueza del debate sobre el tema y el involucramiento de estos profesionales son neurálgicos para el desarrollo sostenible de nuestra América Latina y para que nuestra región, la  más desigual del mundo, pueda garantizar desarrollo humano inclusivo, teniendo la reducción de la brecha digital tan solo como la punta del iceberg en ese proceso que nos llevará al estado de bienestar en el contexto de un mundo globalizado.

    Atendiendo a la invitación de la Directora Académica de la SSIG, Olga Cavalli, disfruté al máximo del intercambio de ideas con expertos de la talla de Vint Cerf; el representante de Estados Unidos ante la OEA, Oscar Trujillo; Ona Flores, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); Laura Juanes, de Facebook;  Luz Patricia Mejía, de la Comisión Interamericana de Mujeres, entre otros.

    Una de las conclusiones a las que llegué es que el término gobernanza de Internet es poco conocido, sabemos que usamos el internet pero muchas veces no sabemos cómo ese servicio llega a nosotros, cómo nos impacta y de qué manera compromete nuestra seguridad. La Sociedad de Internet (Internet Society) define gobernanza de internet como los procesos y reglas que afectan la forma en que se administra Internet. El éxito histórico y futuro de Internet como una plataforma abierta y confiable para la innovación y el empoderamiento depende de la adopción de un enfoque descentralizado, colaborativo y de múltiples partes interesadas para la gobernanza de Internet.

    Uno de los expositores mencionaba que el internet es ese gran experimento que continúa desarrollándose, lo que nos hace preguntarnos si aún se encuentra en su etapa de prueba. La realidad es que el servicio vino a cambiar nuestras vidas. Logró llegar  a lo que hoy conocemos, a través de un conjunto de proyectos de investigación con fondos del gobierno y teniendo el involucramiento de las universidades y el sector privado en sus inicios.

    Vale destacar que no deberíamos confundir el termino anglosajón de Internet Governance con E-Gobernanza, pues este último se refiere al uso de tecnología por parte de un gobierno para cumplir con sus funciones, algo más parecido al concepto de gobierno electrónico que hoy conocemos como parte del marco de gobierno abierto.

    Cuando hablamos de gobernanza de internet, es necesario tener claro que esta es la red de redes y por tanto, esta red está conformada por muchas redes autónomas que de manera voluntaria se interconectan entre si y por esto producen resultados instantáneos. Cada red establece las reglas del juego por lo cual también operan bajo un esquema de descentralización ya que no siguen las directrices de un órgano gobernante central. En otras palabras, lo que destacamos aquí es que la gobernanza de internet no está regida una única persona, organización, compañía, o gobierno que mande sobre el internet.

    Finalmente, el internet, sobre todo el acceso a internet, ha tenido un impacto dramático en la ciudadanía que va desde la democratización del conocimiento que se tiene en la palma de la mano, a soluciones que dependen de un clic, pero también han permitido el desarrollo de herramientas como las redes sociales que sin el internet  hoy no existirían, logrando que aumente la participación ciudadana y se democraticen los mensajes a través del concierto de todas las voces.

    https://www.telesurtv.net/opinion/Gobernanza-de-Internet-y-su-impacto-en-la-ciudadania–20180522-0020.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=43

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    LA MIRADA DE LOS INVISIBLES

    Jue, 07/06/2018 - 20:52



    Por René Oviedo ***

    René Oviedo presenta el cuarto Festival Regional de Cine Rural, organizado por la productora Carambola Cine y el INTA Bella Vista, que se celebra en aquella ciudad correntina del 13 al 15 de junio próximo.

    La noción de ruralidad construida a partir del devenir histórico de las comunidades en Argentina tiene múltiples dimensiones vinculadas a los estereotipos que se fueron creando y naturalizando con el paso del tiempo. Se puede pensar en imágenes como “la vaca”, constitutiva en la escolarización de la enseñanza de una idea relacionada al campo y las pampas de un país con fuerte anclaje en la centralidad. También se puede asociar con otro puñado de imágenes como “rancho”, “tierra”, “soledad”, “gaucho”, “arado”. Entonces conviene cuestionar si es esa la única construcción identitaria de lo rural, y si la hegemonía de esas imágenes no nos han permitido mirar lo cercano, aquello que está todos los días ante nosotros tratando de visibilizar otro campo, otra historia.

    Bajo esa tensión, surge en 2015 el primer Festival Regional de Cine Rural de la Argentina, hecho en el INTA Bella Vista (Corrientes), con la idea de proponer una pantalla para las miradas que no se ven cotidianamente, la de los jóvenes que habitan territorios rurales diversos y complejos. Poder contribuir a la deconstrucción de miradas únicas y naturalizadas sobre lo rural, desde el enfoque de la educación popular y los procesos asociativos emergentes, forma parte del desafío. Las políticas públicas para el sector audiovisual, implementadas hasta el 2015, tuvieron un alto impacto en el desarrollo de este espacio y otros que se fortalecieron en todo el nordeste argentino.

    Durante las primeras tres ediciones se proyectaron una diversidad importante de trabajos que estaban producidos pero sin haber logrado pantalla en muchos casos. Se trataba de material financiado por políticas públicas como el Programa Polos Audiovisuales Tecnológicos que funcionó hasta 2015 en Argentina. Documentales, series de televisión, ficciones, cortometrajes, realizados por trabajadores del audiovisual regional independiente, organizaciones sociales, productoras comunitarias. Muchas historias registradas que no habían llegado a las pantallas de la región, lograron el encuentro de nuevas miradas

    El festival convoca a escuelas rurales y organizaciones populares, que también aportan su relato de historias, luchas y culturas. Un caso emblemático es la Escuela 846 de Paraje Cebollas, distante a unos 30 kilómetros de Bella Vista, quienes cada año –educandos y educadores– llegan al festival con su cortometraje para describir su realidad. Esa enunciación desde el audiovisual permitió que muchas personas conozcan y se reconozcan en las historias narradas: el viaje cotidiano hacia la escuela, muchas veces a caballo y ahora en colectivo gestionado por la propia comunidad, el relato de la capilla de San Isidro Labrador como referencia de una creencia profunda y honesta, y la última ficción que presentaron sobre la suerte y el destino.

    Más de tres mil jóvenes pasaron por este espacio revolucionario para ver cine regional, y en la edición que viene se espera una masiva presencia nuevamente. Precisamente, del 13 al 15 de junio, se realizará el cuarto Festival Regional de Cine Rural, organizado por el INTA Bella Vista y la productora Carambola Cine, bajo el lema en voz guaraní “Cháke mitârusu oku’e” (Ojo, jóvenes en movimiento). Además cuenta con el apoyo de los municipios locales, ministerios provinciales, universidades, el gremio APINTA, empresas de la región y organizaciones sociales como el grupo agroecológico Tres Colonias. Confirmaron su participación artistas como Dafne Usorach, cantautora cordobesa; Mariano Luque, cantautor riojano y Seba Ibarra, músico y compositor chaqueño.

    El fortalecimiento de este espacio de autogestión cultural es algo para destacar y poner en valor por todo lo que implica visibilizar una realidad tan potente. En 2017, la cineasta argentina Lucrecia Martel participó del festival al regreso de Venecia, donde había presentado “Zama”. Pero a la siesta correntina fue para mostrar un cortometraje titulado “Leguas”, del proyecto “El aula vacía” coordinado por Gael García Bernal, que pone en debate el asesinato del comunero diaguita Javier Chocobar, en el norte tucumano.

    Martel destacó que “la narración audiovisual tiene que servir para visibilizar historias que se pretenden ocultar, y para eso es necesario aprender a mirar los conflictos para luego registrarlos”
    . Más adelante dirá que “habría que hacer un festival donde las películas no se pelearan, ¿no? Que las películas dialoguen, pero no compitan. Quiero un festival donde solamente las celebren”. Y en eso andamos Lucrecia, en eso justamente.

     René Oviedo: Licenciado en Comunicación Social, INTA Bella Vista / Festival Regional de Cine Rural  oviedo.rene@inta.gob.ar

    https://www.pagina12.com.ar/118089-la-mirada-de-los-invisibles

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    MAGIA

    Jue, 07/06/2018 - 20:34


    Por Hugo Presman***

    El presidente Mauricio Macri afirma que no es mago y en su relato recurre a la pesada herencia como el mal de todos los males actuales. El “sí, se puede”, parece dirigirse a mejorar la situación de los poderosos y a empeorar la de los sectores populares. Hugo Presman sostiene que la magia consistiría en que los ajustados lo celebren con la esperanza de confiar en un futuro lejano pero mejor.

    La magia está definida como “el conjunto de trucos y habilidades con los que se hacen juegos de manos y cosas sorprendentes y extraordinarias como hacer aparecer y desaparecer objetos y personas, descubrir cosas ocultas, etc.”

    Hay un acuerdo tácito entre el mago y los espectadores que lo que sucede no es el fruto de poderes extraordinarios o sobrenaturales, sino que se despliega una técnica que consiste en entretener a los concurrentes con un discurso que los distrae mientras que la rapidez de las manos produce el hecho que resulta mágico. Sin ese acuerdo implícito el mago pasaría por un ser de poderes extraordinarios.

    La ex presidente Cristina Fernández solía afirmar que cuando se concretaban obras  o acciones, eso no era magia sino consecuencia de la instrumentación de una política.

    El presidente Mauricio Macri suele afirmar que él no es mago. Generalmente se refiere a revertir lo que en su relato definió como la pesada herencia. En cambio su slogan más potente, el “sí, se puede”, parece dirigirse a hacer factible mejorar la situación de los poderosos y a empeorar la de los sectores populares. La magia consistiría en este caso que los ajustados lo celebren con la esperanza de confiar en un futuro lejano pero mejor.

    El presidente Mauricio Macri suele afirmar que él no es mago. Es en el único momento que el presidente manifiesta una humildad de la que habitualmente carece.

    EL PRESIDENTE MAGO

    Con frecuencia el Presidente afirma que el camino emprendido es el único posible. Que si hubiera otro mejor no dudaría en tomarlo. Es cierto que el macrismo es una montaña increíble de acumulación de mentiras; que es capaz de enorgullecerse de las cifras del INDEC y al mismo tiempo afirmar lo contrario de la información proporcionada; de hablar de la verdad en el mismo instante en que nos está mintiendo; de enarbolar la transparencia en el mismo momento que enturbia, deforma o falsifica los hechos; de mencionar la honestidad al tiempo que salta el pus de las cuentas en el exterior de sus funcionarios, de sus empresas off–shore, de estar en ambos lados del mostrador, de una corrupción estructural que se envuelve en el eufemismo de “conflicto de intereses”. El macrismo padece una septicemia generalizada pero su marketing y férrea cobertura mediática le permite falsificar su estado de salud al punto de presentar certificados médicos donde  simula que luce impecable.

    El Presidente ha modificado la precisa aseveración de Eva Perón que “donde hay una necesidad hay un derecho”, por aquella de “donde hay una necesidad hay un negocio”. Así: el Presidente intenta perdonar las deudas de su familia, mientras incrementa el valor de las concesiones de las empresas que vende; una de sus manos derechas, Mario Quintana, dice que después de dos años va a vender su participación en Farmacity mientras avanza judicialmente la posibilidad que ingrese a la Provincia de Buenos Aires, territorio vedado por regulaciones locales; el jefe de la inteligencia aparece como el testaferro presidencial imposibilitado de aclarar posibles coimas recibidas; el Ministro de Hacienda blanqueó un millón de dólares; los familiares y amigos del Presidente fueron autorizados por decreto a blanquear sus dineros evadidos y lo hicieron por cifras multimillonarias; el Ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, es el ex presidente de la Sociedad Rural, entidad visceralmente anti industrial y acusado hasta por su propia hermana; se reduce el presupuesto de Ciencia y  Tecnología, se vacía el INTI, se contrae el CONICET, flaquea el INVAP,  se cierran escuelas, se endeuda el país en forma superlativa, se desindustrializa, se vuelve a las relaciones carnales, son sólo algunas puntualizaciones de una extensa lista. Realmente hay que ser mago para tener aun así posibilidades ciertas de ganar una reelección.

    Con frecuencia el Presidente afirma que el camino emprendido es el único posible. Que si hubiera otro mejor no dudaría en tomarlo. Tomo lo afirmado por el politólogo José “Pepe” Nun, en un reportaje de Jorge Fernández Díaz en materia tributaria: “Un Estado tiene tres fuentes básicas de financiamiento: la recaudación impositiva, las eventuales ganancias de las empresas públicas y el endeudamiento. De las tres, la primera es la que debiera ser la más importante. Tomemos el impuesto a las ganancias, que bien aplicado resulta el más progresivo. Por ejemplo, en Estados Unidos, que no es un país particularmente fiscalista, su recaudación equivale a un 14% del PBI. En Europa, a alrededor del 15-16%. En los países nórdicos, mucho más. Acá, casi nunca superó el 6% y hoy araña el 5%. Esto no sólo tiene que ver con la magnitud del sector informal de la economía, sino con una formidable evasión. El Tax Justice Network, por ejemplo, ha estimado que en 2016 sólo las grandes empresas fugaron unos US$21.400 millones… El déficit fiscal anual   es de unos US$36.000 millones. Si subiésemos la recaudación del impuesto a las ganancias del 5% al 9% del PBI, llevando adelante una gran campaña nacional contra la evasión, ese déficit bajaría drásticamente. Pero no solo esto. En materia de impuesto inmobiliario rural, la Argentina recauda la mitad de lo que recaudan Canadá o Australia porque las valuaciones fiscales de los campos siguen siendo muy bajas. Si se las actualizase; si se restableciera el impuesto a la herencia; si se creara un impuesto al patrimonio neto que exceda, digamos, los US$ 2 millones; si se pusiera un impuesto a los bienes suntuarios, la estimación más conservadora indica que, en un par de años, el déficit fiscal desaparecería. No haría falta el endeudamiento interno ni externo… Acá la concentración del ingreso ha aumentado de un modo exponencial desde los 90 y sin embargo a los que más tienen no se los toca. Ganan siempre, en las buenas o en las malas. Hay un chiste que circulaba en Estados Unidos cuando estalló la burbuja financiera en 2008. Un empresario le decía a otro: “Si logramos que al saqueo se lo llame ‘crisis’, estamos salvados”. Creo que acá el chiste se podría reformular con un empresario diciéndole a otro: “Si logramos que a la desigualdad se la llame “pobreza”, estamos salvados”.

    Lo expresado por Pepe Nun permite recordar una certera frase del economista canadiense John Kenneth Galbraith: “Nada favorece tanto la tranquilidad social como las protestas de los ricos cuando se sienten apretados por el fisco“.
    La política tributaria del macrismo va exactamente en sentido contrario.

    Y ya que el Presidente recomienda la lectura de Nelson Mandela, es conveniente que recuerde al respecto lo que decía el líder sudafricano: “Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada”

    MAGIA

    El presidente afirma que no es mago. Creo que se equivoca. Observen por favor: Aumentan la luz, el gas, el agua en porcentajes astronómicos, igual que los impuestos municipales y provinciales. Los acuerdos salariales en paritarias cierran por debajo de la inflación. A los jubilados, beneficiarios de la asignación universal por hijo, discapacitados y veteranos de Malvinas se les hurta 100.000 millones de pesos este año. Quitan remedios a los jubilados y se reducen los subsidios por discapacidad. Baja el consumo y hay crisis en los supermercados. Hay cierres y despidos… pero increíblemente  disminuye la pobreza. Si esto no es magia, la magia donde está. Harry Houdini, David Copperfield, Fu-Manchú, René Lavand, han quedado reducidos a meras referencias. Mauricio Macri no será un buen presidente, pero sus trucos de magia son insuperables.

    El problema se le presentará cuando el público descubra los trucos, la esperanza se diluya y la mentira quede barrida por la desilusión.

    Hugo Presman
    Periodista. *Coconductor del programa radial EL TREN, con más de 14 años en el aire. Contador Público recibido en UBA. Fue profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma Universidad. Es Periodista. Sus trabajos son publicados en diversos medios nacionales e internacionales. Es autor del trabajo de investigación “25 años de ausencia” y participó con trabajos en los libros “Damián Carlos Álvarez Pasión por el libro” e “Insignificancia y autonomía”. Debates a partir de Cornelius Castoriadis.
    Además es coautor del libro “Bicentenario de la Revolución de Mayo y de la Emancipación Americana”

    http://lateclaenerevista.com/2018/04/20/magia-hugo–presman/

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    ¿HAY PLAN B PARA EL GOBIERNO?

    Mié, 06/06/2018 - 16:50

    Por Raúl Kollmann ***

    Los principales consultores analizan las chances del oficialismo ante la corrida cambiaria y el evidente malestar social. ¿Vidal y Larreta en lugar de Macri? ¿O todo depende del Presidente aunque no sea lo conveniente?

    Imagen: DyN

    A raíz de la corrida cambiaria y de la notoria caída en la imagen de Mauricio Macri, se empezó a especular con que el Presidente no sea el candidato de Cambiemos en 2019 y que ocupen la candidatura presidencial o bien María Eugenia Vidal u Horacio Rodríguez Larreta. La mayoría de los consultores en campañas electorales sostienen, en primer lugar, que Macri tenía chances de ganar incluso en primera vuelta y que ahora la lógica es que haya un ballotage. En segundo lugar, que todavía puede remontar la crisis por la que atraviesa. Y, por último, que la caída del Presidente arrastra a las otras figuras de Cambiemos, de manera que no parece factible, al menos por ahora, el llamado Plan B.

    ¿Alternativa?“No visualizo en el espacio Cambiemos la pretensión de Vidal ni de Larreta de ser los candidatos presidenciales 2019”, evalúa Federico Aurelio, titular de Aresco. “Hasta ahora todas las señales públicas y privadas que dieron es que están alineados y en sintonía con la candidatura de Macri. Por más que Larreta y Vidal no tienen el desgaste en imagen que tiene hoy Macri, no significa que electoralmente puedan tener un diferencial de voto tan importante como para desarmar la estrategia Nación-Provincia-CABA que han desarrollado con éxito desde las elecciones 2015. Cambiemos lo que necesita, más que cambiar la candidatura, es recuperar la confianza de la mitad de argentinos que votó a Macri en el ballotage. En este contexto la pérdida del apoyo le reduce la probabilidad a Cambiemos de ganar en la primera vuelta electoral”.

    Error

    Son varios los consultores que sostienen que el llamado Plan B es un error. Creo que los que piensan que Cambiemos puede armar un Plan B con Vidal y Rodríguez Larreta se equivocan –señala Eduardo Fidanza de Poliarquía–. No tienen en cuenta dos aspectos. ​Uno, objetivo, que se desprende de la experiencia de cómo actúa la opinión pública en estos casos: si cae el apoyo al líder de un gobierno, suelen caer sus principales colaboradores y aliados, excepto que ellos nieguen y contradigan al jefe en desgracia. El segundo aspecto es el subjetivo. Vidal y Larreta saben que su suerte está atada a la de Macri y, además, son dirigentes leales”.

    Roberto Bacman, titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) piensa que la crisis lleva a pensar variantes. “Es muy probable que los dirigentes de Cambiemos estén evaluando las consecuencias de la actual crisis económica, que a todas luces está dejando más secuelas de lo previsto. Ante tal contexto, pensar en un Plan alternativo parece sensato y lógico. El oficialismo cuenta con dos dirigentes con suficiente entidad y popularidad en sus distritos como Vidal y Larreta. Es cierto que ambos mantienen una alta ponderación positiva, pero es cierto también que ni son una pócima mágica que tuviese cura todos los males. Un par de meses atrás era posible pensar en la reelección de Macri, incluso contando con una posibilidad concreta de ganar en primera vuelta. Hoy eso no está en el horizonte. Yo diría que la división del peronismo opositor es su principal oportunidad”.

    Casi todos los consultores están de acuerdo en que, de perdurar la crisis económica de Cambiemos, la caída afectaría a todos los referentes de la fuerza gobernante.

    “Recuperarse y fortalecerse en pos de 2019 requiere algo más que renovar nombres –argumenta Analía del Franco, a cargo de Del Franco consultores–. Especialmente porque los nombres que están en danza no presentan autonomía de criterio y posición respecto del presidente. Vidal y Rodríguez Larreta están asociados a la gestión de Macri. El gobierno nacional tiene que demostrar que puede controlar la coyuntura y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Y si esto se logra ¿para qué renovar caras?”.

    Teoría Vidal
    “Las dos variantes de la Teoría Vidal parten de errores–señala Ignacio Ramírez, hoy consultor independiente–: el Gobierno no ha quedado condenado y obligado a revisar su arquitectura electoral pero tampoco Vidal seria una solución segura si la marca Cambiemos llegara muy lastimada al proceso electoral del 2019. En las teorías sobre Vidal veo muchas coincidencias con lo que sucedía con Daniel Scioli. Vidal es una de las patas, la pata sensible, de la marca Cambiemos, no al revés. La idea es más un mito político que un diagnóstico de la realidad. De hecho, la imagen de Scioli tenía mayor autonomía de CFK que Vidal en relación con la imagen de Macri. En síntesis, no me apresuraría a sostener que el macrismo está obligado al Plan B ni tampoco a sugerir que un Plan B garantiza el éxito”.

    Mediocre elección

    Artemio López, titular de Equis, afirma que, contrariamente a lo que se cree, Cambiemos viene de una floja elección.“Las chances del oficialismo dependen absolutamente de la figura de Macri. La centralidad del Presidente en la coalición de gobierno es la misma que tuvo Cristina Kirchner en el FpV. Si la popularidad presidencial se deteriora todos los principales referentes de la coalición correrán la misma suerte, tal como se observa hoy, donde a la caída de Macri le corresponde un fuerte deterioro de la imagen de Vidal.  El oficialismo ya realizó una elección mediocre en el año 2017. Los 41 puntos obtenidos en su primer renovación parlamentaria y en su ciclo de ascenso, ubican la elección del Cambiemos peor que la primera renovación de medio término de Alfonsín, Menem, Kirchner. Así las cosas el escenario del año 2019 será muy estricto para el oficialismo, mucho más que el del año 2017, por lo que aquél 41 por ciento parece muy difícil de repetir y a menos que la crisis asuma una velocidad que no debe descartarse, el escenario de ballotage se abre como el más esperable en 2019”.

    No habrá Plan B  

    “Creo que el Plan B no está todavía en la agenda del gobierno –analiza Ricardo Rouvier, titular de Rouvier y Asociados– sino que hay comunicaciones surgidas de la lógica sobre un gobierno que está pasando su peor momento. O sea, que la popularidad de Macri, y aún peor la gestión, están en franca caída. En este contexto, surge la posibilidad de que la figura de Vidal podría asegurar la competitividad de Cambiemos; y Larreta también aunque en menor medida. Si se adoptara el Plan B sería una defección ante la opinión pública porque la maniobra sería evidente. Por el contrario; creo que van a insistir con el plan original basado en la repetición del tridente:  Macri, Vidal, Larreta; con el liderazgo del primero”.

    Facundo Nejamkis, de Opina Argentina, coincide en que  “el oficialismo se encuentra en su momento mas bajo de valoración. Para constituirse en tendencia es necesario ver si estos valores se sostienen en el tiempo o si Cambiemos logra revertir esta situación. De todos modos suponemos que el presidente Macri buscará su reelección. No vemos hoy como una posibilidad que decliné su candidatura en favor de Vidal, Larreta u otra figura de su espacio. Fundamentalmente porque no se trataría de una sucesión similar a la del 2007 entre Néstor y Cristina Kirchner. Esta última estuvo marcada por el éxito del primer mandato”.

    Fernando Zack, de Analogías, también piensa que no hay Plan B posible. Si Macri fracasa, eso se traslada a los demás. “La crisis financiera sucedida durante mayo pegó en la línea de flotación del gobierno de Cambiemos. Estaban preparados para enfrentar conflictos con el peronismo y con las organizaciones sociales y sindicales. Lo que en ningún escenario estaba previsto, era que la desestabilización viniera por el canal financiero. Esto no quiere decir que Macri vaya a perder las elecciones, aunque lo que parecía un triunfo inevitable hoy no lo es. No hay posibilidad de Plan B para Cambiemos. Si Macri no resulta un candidato, eso será reflejo del fracaso total de su gobierno, fracaso que derramará en todos sus referentes”.

    ​https://www.pagina12.com.ar/117548-hay-plan-b-para-el-gobierno​

     

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    NOSOTRAS

    Mié, 06/06/2018 - 16:27



    Por Marta Dillon ***

    Salimos caminando por Callao mientras las columnas seguían llegando a la Plaza del Congreso, éramos miles que seguíamos agitando, cantando, riendo, todavía mojadas por la lluvia y por las lágrimas de la emoción de haber ocupado la calle otra vez.

    El tránsito estaba liberado pero lo cortamos igual por la prepotencia de la multitud feminista que tiene al principio de junio una fecha que es historia porque una vez, hace tres años, desbordamos las calles con el dolor y la indignación frente al asesinato cotidiano de mujeres y travestis, las que llevamos en el cuerpo las heridas de la violencia machista. Y desde entonces, cambiamos el mundo en el que vivimos, lo cambiamos aunque los femicidios se sigan contando cada 30 horas, aunque la reacción del patriarcado nos sigue tratando con crueldad. Lo cambiamos porque no nos callamos más y porque cuando una mujer habla y denuncia podemos decirle  “yo te creo, hermana”. Porque en la calle, entra nosotras, hay miradas cómplices cuando nos sentimos amenazadas y entonces la amenaza no se realiza, la conjuramos. Este año, la marcha NiUnaMenos, esa consigna que es contraseña contra la violencia machista acá y en el mundo, que se enunció este 8 de marzo en tierra de revolución zapatista, que se dice en italiano y en portugués y las muchas lenguas que hablamos en nuestra región latinoamericana, que se entiende en inglés y también se reconoce en las lejanas montañas del Kurdistán; este año la marcha Ni Una Menos estuvo teñida de verde. Verde porque entendemos que emanciparnos de la violencia machista y reclamar por el aborto legal es una misma cosa, porque poner el cuerpo en la calle hace la diferencia y esa experiencia de estar juntas, ese poder que se despliega cuando nos hacemos visibles, cuando decimos que “luchar con la compañera le gusta a usted” y nos conjuramos para anunciar que “el patriarcado se va a caer”, es recuperar autonomía para tomar las decisiones que queremos sobre nuestras vidas, para decidir cuándo, con quién, si es hora de ser madres o si no va a ser nunca. Porque no queremos más que el goce de la sexualidad, su experimentación, esté atado al sistema de culpa y castigo que se impone cada vez que nos dicen que tenemos que “hacernos cargo” porque buscamos el placer o el amor; la potencia que pueden desplegar nuestros cuerpos. Este año, la demanda por el aborto legal estuvo en el centro, pero no es la única, está atada a todas nuestras demandas: porque cuando decimos “desendeudadas nos queremos” también hablamos del precio de los medicamentos que se necesitan para abortar y a la vez demandamos que no podemos más de hacer cuentas todo el día porque el endeudamiento público se traduce en obediencia en la intimidad de nuestras vidas y somos las mujeres las que, principalmente, hacemos malabares en la economía familiar para asegurar la supervivencia de las familias, de las comunidades. La demanda del aborto legal también está atada a los modos en que queremos hacer familia, no por imposición sino por deseo. ¿Y cómo queremos hacer familia? ¿Cómo queremos hacer comunidades donde las tareas de cuidado no sean angustias personales, cada madre con su angustia, con el no llegar nunca a todo lo que tenemos que hacer? Ese deseo de comunidad también está en el centro de nuestras demandas. Tenemos que inventar otros modos de amar y de cuidarnos, no queremos más el sacrificio, queremos otras vidas posibles y en la calle, juntas, atisbamos de qué se trata eso de compartir el peso cotidiano con otras que con sólo mirarnos nos entendemos. Caminando entre el tránsito, riéndonos, llorando de emoción, envueltas en el verde del aborto legal y en el magenta que se impuso como color de la demanda de NiUnaMenos para amparar el duelo por las que ya no están, asesinadas por la violencia patriarcal, y el entusiasmo y el poder de saber que podemos ser víctimas pero no somos solamente víctimas, nos envalentonamos y cantamos también lo que no es políticamente correcto, decimos que queremos gozar de nuestros cuerpos, que nos gusta “ser putas, travestis y lesbianas” porque desde esas identidades disidentes plantamos rebeldía frente a lo que se espera de nosotras por mujeres, por querer ser mujeres. No más sumisas, ni calladas, ni depiladas si no queremos, ni flacas a fuerza de restricción y deseo de los otros. Somos las que somos, gordas, viejas, negras, indias, travestis, locas, amas de casa, jubiladas, jóvenes, muy jóvenes, somos las niñas que nos miran y a las que hacemos hijas de nuestras rebeldías porque somos a la vez hijas y nietas de las rebeldías que nos preceden, de las brujas que no pudieron quemar, de las militantes de los ‘70 que ya habían empezado a inventar sistemas de cuidados colectivos para sus hijos e hijas por pura necesidad pero con la solidaridad necesaria para llevar adelante los ideales y la vida cotidiana, el amor y el deseo de cambiarlo todo.

    Verde o magenta, lo que se vio ayer fue la fuerza arrasadora de la marea feminista en la que sentimos narradas, las unas en las trayectorias vitales de las otras, amparadas en los abrazos y en los gritos y en el sonido de los tambores que nos llevamos después a nuestras casas, a nuestras camas y cocinas, a las escuelas donde trabajamos o llevamos a nuestros hijos e hijas, a los distintos trabajos que hacemos, a los sindicatos y a los clubes. Nos la llevamos como gema, como recordatorio de lo que podemos hacer juntas: poner en valor nuestras voces, entender los conflictos sociales también desde una clave feminista, saber que necesitamos hacer temblar la tierra y que ya está temblando porque nunca más vamos a volver al silencio ni a la clandestinidad del aborto ni a la clandestinidad de nuestros placeres. Nosotras nos decimos en voz alta, lindas, libres y locas; aun gordas, aun despreciadas por el deseo patriarcal, aun denostadas por los poderes hegemónicos, por los que nos llaman feminazis o de cualquier otro modo que no nos tiene en cuenta en nuestra complejidad y en nuestros deseos. Nosotras, ese nosotras amplio, diverso, disidente, alborotado, enojado también y profundamente solidario frente al dolor. Inventamos palabras para decirlo, inventamos hablar de acuerpamiento colectivo y mundial; porque ponemos el cuerpo para cambiarlo todo y porque al poner el cuerpo le hacemos lugar a los cuerpos que sufren, a los que sobrevivieron, a los que buscan lugar en el mundo que tantas veces se estrecha y nos expulsa. Nosotras estamos inventando otra historia, somos protagonistas de la historia y aun cuando veamos futuro en las niñas y adolescentes sabemos que para ellas estamos ampliando este presente en el que decir “nosotras” tiene sentido, un sentido profundamente revolucionario, un sentido que empuja el deseo de ser otras, con otros y con otres; aun cuando la tierra tiemble bajo nuestros pies porque todavía no sabemos cómo es ser otras, lo estamos haciendo mientras caminamos, mientras llenamos las calles y las teñimos de verde, mientras decimos ¡Ni Una Menos!

    ¡Vivas y Libres nos queremos!

    ​https://www.pagina12.com.ar/119471-nosotras​

     

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    ARGENTINA: “LA HISTORIA SE REPITE PRIMERO COMO TRAGEDIA…LUEGO COMO FARSA”

    Mié, 06/06/2018 - 16:14


    Por Manuel Justo Gaggero ***

    Esta frase, acuñada por Carlos Marx , es sin duda la correcta para describir la situación que se da en este momento en el país. En el día del Ejército-el pasado 29 de Mayo – el “inquilino “de la Casa Rosada que lidera la Ceocracia anunció que piensa dictar un decreto modificando totalmente el espíritu y a letra de la Ley de Defensa para que las Fuerzas Armadas se incorporen a la lucha contra el narcotráfico, la trata de personas y el terrorismo. Incluso se las autorizaría a realizar tareas de “inteligencia “ en el país.

    Esto, en un contexto de evidente crisis de la institucionalidad burguesa, en la que este apela al veto para impedir que una norma, votada por amplia mayoría en el Congreso Nacional que congela los aumentos de tarifas y les pone un límite a los mismos, frene el “ajustazo” que lleva adelante este gobierno.

    También, cuándo aún persiste la demonización de los pueblos originarios en particular de los mapuches, considerados “terroristas” por el Ministerio de Seguridad, y permanecen impunes la dudosa muerte de Santiago Maldonado y el brutal asesinato de Rafael Nahuel. A lo que se suman los casos de gatillo fácil con algunos de sus ejecutores felicitados por el titular del Ejecutivo.

    Todo ello en un escenario de crisis económica, recesión ,aumento de los despidos, de cierres de pequeñas empresas y de un endeudamiento que compromete el futuro de la Nación. Y por que decimos que esta historia no es nueva, porque recordamos que, en febrero de 1975, la entonces presidenta de la Nación María Estela Martínez de Perón, puso en marcha el pomposamente llamado “Operativo Independencia” con el que prácticamente dejo en manos de las Fuerzas Armadas el control del Norte Argentino con epicentro en Tucumán. Como parte del mismo desembarcaron en la provincia, que es la cuna de la Primera Independencia, 1500 efectivos al mando, en esa primera etapa, del General Acdel Vilas. Los mismos instalaron un “campo de exterminio”, en una escuela en la localidad de Famaillá, en la que eran salvajemente torturados los detenidos. Gran parte de ellos “desaparecidos”.

    En los primeros dos meses alcanzaron a la cifra de 638, la mayoría trabajadores de la zafra y de los ingenios. Esta decisión también se dio en el marco de una profunda crisis y de crecientes protestas de los trabajadores y el pueblo que tuvieron su pico en el “Rodrigazo” -junio de ese año.

    Un año después se produjo el golpe de estado y la instalación del terror con más de 30 mil “desaparecidos”,miles de presos políticos y exiliados y la instalación de un modelo de país agro industrial con millones de excluidos y la hegemonía del capital financiero
    . Este aún persiste y, se suma al diseño, la minería a cielo abierto y contaminante. Hoy,se vuelve a repetir aquel proceso, con unas Fuerzas Armadas que, ideológicamente, siguen defendiendo el “genocidio” de aquella etapa.

    En este proceso, claramente regresivo, extraoficialmente se les asegura a los mandos castrenses que se pondrá fin a los juicios por crímenes de lesa humanidad, garantizándoles a los condenados que cumplirán las penas en sus domicilio.

    No sorprende esta dirección del actual gobierno si se tiene presente que el Presidente integró dos grupos económicos claramente vinculados con la Dictadura, Sevel y Socma, y que su gabinete lo conforman los ayer ejecutivos de multinacionales y de Bancas internacionales, Shell, Morgan, etc.

    En nuestro sufrido Continente hay dos experiencias, con resultados altamente negativos, en las que se involucró a las Fuerzas Armadas en la supuesta lucha contra el narcotráfico. En ambos casos, México y Colombia, se produjeron brutales violaciones a los derechos humanos denunciados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos -CIDH – miles de desaparecidos y asesinados- y la cooptación, por parte de los carteles de la droga más fuertes, de parte de los mandos castrenses que se sumaron al “negocio”.

    No permitamos que la premonición de Carlos Marx se confirme como tragedia.


    ***
    Abogado.-Ex Director del diario “El Mundo “ y de las revistas “Nuevo Hombre “ y “Diciembre 20”

    http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/05/31/argentina-la-historia-se-repite-primero-como-tragedia-luego-como-farsa/

     

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    TRASLADAN LA CIUDAD

    Mié, 06/06/2018 - 16:04

     

    por Miguel Núñez Cortés ***

    José Larralde nos ha cantado alguna vez: “No venga a tasarme el campo con ojos de forastero, porque no es como aparenta, sino como yo lo siento…”

    Contrariamente y desde un punto de vista fenomenológico están quienes aseguran que las cosas no son como son, sino como las vemos. Es una rama de la filosofía que estudia el mundo respecto a su manifestación. Nuestros prejuicios, nuestras creencias y nuestros valores construyen nuestra forma particular de percibir el mundo.

    “Y no va a creer si le digo que hace poco lo comprendo”
    , agrega don José, en “Como yo lo siento”.

    Existe un arte poco aprendido, que es el arte de “desaprender”. Desde pequeños nos enseñan nuestros padres, la escuela, la universidad, la oficina, el taller, el negocio, el barrio, los amigos, y cuando nos queremos acordar no nos podemos desaprender (des-prender) de lo aprendido y aprehendido.

    Y son pocos los decididos a someterse a un proceso de auto-metamorfosis en su propio sistema de saberes, con el propósito de alcanzar una completa consonancia consigo mismos, sin ayudas externas, hecho esto a puro corazón y tragando amargo.

    Escrito lo precedente, que bien puede ser motivo de controversia, quiero referirme a una decisión que tomara el Gobierno de la Ciudad en la gestión anterior. Se trata del proyecto de concentración de centros de salud anunciado por el otrora Jefe de Gobierno Mauricio Macri en 2010, su tercer año al frente del gobierno porteño. En ese entonces se limitaba al cierre de los Hospitales Udaondo y María Ferrer, y su traslado al Hospital Muñiz. El actual anuncio agrega el Hospital Marie Curie en el Parque Centenario y el Instituto de Rehabilitación Psicofísica, en Núñez, a kilómetros de distancia.

    Y quiero referirme concretamente al liminar “espíritu creador” ínsito en lo que es desde hace años el Instituto de Rehabilitación Psicofísica de Núñez, entre las calles Echeverría, Dragones, Húsares y Juramento. Hoy muestra un conglomerado de edificios grises, altos alambrados y escasa relación con el medio circundante, pudiéndose atisbar algún ejemplo del último estilo arquitectónico público que tuvimos, el “chalet peronista”, amable y negador de las teorías de vanguardia.

    Volviendo a Larralde:  ese edificio no es lo que aparenta, sino como se lo siente, como se lo sabe, como se lo entiende.Y para darle una oportunidad a la historia sobre la fenomenología, habrá que remontarse a su nombre primigenio, a épocas donde el hombre, la mujer, los ancianos y los niños tenían derechos constitucionales.

    Hasta que abrió sus ojos a la luz la “Ciudad Infantil” entre Echeverría, Dragones, Húsares y Juramento, dentro de la ciudad autónoma de Buenos Aires, dando un puntapié inicial inesperado en el ámbito del “accionar” social del Estado argentino, eran las “Damas de la Sociedad de Beneficencia” quienes fundaban Escuela Hogares, edificios grandes y austeros, con pasillos fríos y ventanas opacas para que los niños internados no tuvieran la oportunidad de mirar para afuera ni ser vistos desde el exterior.

    Vestidos con los mismos uniformes grises, las cabezas rapadas, eran llamados no por su nombre sino por el número cosido a su ropa, recibieron más entrenamiento que educación: se ponía el énfasis en la escuela como trabajo, taller (“sweatshop labour”). Las niñas trabajaron largas horas confeccionando ajuares para los bebés de las damas ricas que dirigían los asilos.

    Los niños y niñas (aquí sí puede usarse la distinción masculino/femenino) sólo dejaban los asilos durante los la época navideña para cantar villancicos y tocar campanitas en la calle Florida u otras importantes arterias de centros urbanos del interior del país, para mendigar dinero destinado a la Sociedad de Beneficencia.

    En 1949 a la “Ciudad Infantil” se le puso el nombre de Amanda Allen que fue una enfermera que murió en un accidente aéreo al regresar de una campaña solidaria en Ecuador…….«¡aaaahhhhh esas cosas de Evita y de Perón!».

    Albergaba a los niños de dos a siete años y tenía su propio encanto. Los asistentes sociales enviaban los niños que necesitaban ayuda o cuyas familias necesitaban intervención, como estipulaba el Reglamento (muy parecido al Reglamento de los Hogares Escuelas). La capacidad máxima de la Ciudad era de 450 niños; el promedio era de 300, entre residentes y externos.

    La Ciudad Infantil era la niña de los ojos de Evita.
    Allí podía ver el fruto de los sacrificios que ella hacía en su vida personal. Las visitas que venían de otros países comentaban que era un instituto modelo, bien en avanzado de su época; su meta era integrar los niños marginados a la sociedad, prepararlos para la escuela primaria y ayudarlos a integrarse al grupo por medio del juego (utilizaba los métodos de María Montessori, que todavía vivía).

    Cuando la gente recuerda la Ciudad Infantil, piensa en sus edificios en miniatura: los chalets, la plaza con su alegre fuente de agua, la escuela, la municipalidad, la iglesia de estilo nórdico con sus vitraux (vidrieras de colores), la estación de servicio y los pequeños conductores que venían a llenar los tanques de nafta, el banco y los negocios (farmacia, verdulería, almacén) y el pequeño arroyo azul cielo que serpenteaba por la ciudad. En la Ciudad Infantil, todos tenían la posibilidad de ser intendente, banquero, farmacéutico o maestro, pero sólo por un día. Se cambiaban los trabajos para que cada niño pudiera cumplir diferentes roles dentro de la comunidad.

    A esta “Ciudad Infantil” quieren trasladar al predio del  Hospital Muñiz.
    Yo les pido a las autoridades que tengan respeto por la historia social de nuestra ciudad de Buenos Aires y que tengan respeto, también, por todo aquello que se encuentra acumulado intramuros en esa avanzada en la protección de los niños que fue ese inmenso proyecto.

    Aquél ya lejano 14 de julio de 1949 dijo Evita, al inaugurar la Ciudad Infantil:  “[…] el país que olvida a sus niños renuncia a su porvenir; y esta obra que hoy abre sus puertas a las esperanzas de la niñez económicamente menos favorecida de la Patria, proclama hacia los cuatro puntos cardinales que nosotros no olvidamos a la niñez, no renunciamos a nuestro porvenir y lo sabemos amplio y venturoso, porque será económicamente libre, socialmente justo y políticamente soberano, sin que sean capaces de impedirlo todos los obstáculos que interpongan en nuestro camino los poderes oscuros de la tierra y los enemigos de nuestro despertar nacional. La niñez será la continuadora de nuestras luchas por una sociedad mejor y una Patria más grande” .”

    PS: en la redacción de este artículo fueron consultados y se tomaron datos e información de “Cuatro terrenos para la venta” de Sergio Kiernan, “Hogares Escuela” Fundación Eva Perón, (Ferioli, p. 87), “Arqueología Justicialista (1): Ciudad Infantil Amanda Allen” (blog de Ignacio Minaverry) y https://es-la.facebook.com/notes/…la-ciudad-infantil…/ 10150898790753496/

    https://www.revistalabarraca.com.ar/trasladan-la-ciudad/

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    EL DESEO INCONFESABLE DE LA DEVALUACIÓN

    Mié, 06/06/2018 - 15:56

     Por Ricardo Rouvier ***

    Hasta hace poco se difundía la hipótesis de un triunfo de Cambiemos en el 2019 en la primera vuelta. Dicha hipótesis hoy ha caído. No se registra una capitalización de algún opositor debido al alto rechazo, y hay otras figuras aún no instaladas. Como hecho novedoso aparece un leve mejoramiento de la popularidad de la expresidenta. En medio de hechos costosos, el Gobierno cumplió su deseo inconfesable, colocar a los argentinos un piso más abajo.

    El 10 de junio del 2016, señalábamos, por este mismo portal, en un artículo que se llamaba “El estrecho sendero de Macri”, lo siguiente: “… el gobierno de Macri camina por un desfiladero, presionado por sus costados. Por un lado, es su corazón ideológico que palpita para disminuir el déficit fiscal; y por el otro, las consecuencias de ordenar las cuentas bajando el gasto, y dejando que la inflación restaure la tasa de ganancia para el empresariado, en desmedro de salarios y jubilaciones. Mientras  la actualización del dólar ya hizo su trabajo en los inicios del gobierno, redistribuyendo premios y castigos, y generando un incremento sustancial de la masa de pobres. Entonces, tenemos que por un lado está su fidelidad a las concepciones monetaristas tradicionales y por otro un malhumor social que crece y crece, y permanece agazapado, sin que nadie sepa el tiempo de su paciencia, a pesar de los profetas del apocalipsis. Ese es el desfiladero por el cual camina Cambiemos con su presidente…. un camino a veces un poco más ancho y otros más angosto.”

    Que el camino era estrecho lo sabíamos desde que asumió Cambiemos como una primera minoría en un país con tradición y experiencia en luchas sociales, que reacciona ante la amenaza de retroceso en la situación socioeconómico de trabajadores, jubilados y pymes. El retroceso, una vez más, será inevitable, pero tan inevitable como los contragolpes que vendrán. Este movimiento defensivo o de rebeldía al poder no ha sido homogéneo a lo largo de la historia, están los combativos y están los negociadores. Perón conducía a todas sus variantes tácticas, pero Perón no está.

    Enfrente, del otro costado del camino, está el círculo rojo, la presión de la ortodoxia, pero ese espacio de presión ha mejorado su team; ha salido el mejor jugador a la cancha: el  FMI. Además, el Gobierno ha tenido el aval explícito de varios países centrales, incluido el nuevo miembro en la categoría:

    la República Popular China.

    Ahora, los economistas ortodoxos (que sienten haber acertado con sus profecías; incluidos los 52 minutos de la catilinaria de Melconían) y los editorialistas de los grandes diarios, todos quedaron en un segundo plano ante la Sra. Lagarde.

    Ya se sabe lo que va a pedir el organismo internacional, del cual somos socios, va a exigir una mayor velocidad en la disminución del déficit fiscal, prefiere un dólar alto para buscar un mayor equilibrio en la balanza comercial y una supervisión periódica. En el primer punto están las amenazas al sector público (el privado estará atacado por la recesión). Tal  vez haya privatizaciones (¿volverán las AFJP?; ellos dicen que no); igual en buena medida esa tarea fue ampliamente cumplida en los 90; bajo la advocación del Consenso de Washington y con la firma del protegido y condenado Carlos Saúl Menem.

    Curiosamente el Gobierno caminó tropezando con sus propios obstáculos, llevado por la preocupación por los límites del desfiladero. Esa preocupación, políticamente  genuina del Gobierno, comprende a los sectores sociales dispuestos a expresar la protesta social y a otros con intención de sustituir el poder.

    El Banco Central jugó en el mercado atacando lo que tiene que defender: el peso argentino. Mentían, en forma reiterada, cuando nos señalaban que estábamos en el camino de la felicidad, cuando en realidad estábamos frente a una recurrente crisis de escasez de divisas, que nuestro país repite desde el segundo gobierno de Perón (crisis de la balanza de pagos en 1951) hasta la fecha. Esa repetición es enmascarada por la repetida referencia al gasto, apuntando la responsabilidad hacia los argentinos, sin dar respuesta a la cuestión de fondo: el desafío del desarrollo.

    El negacionismo discursivo de Cambiemos sobre lo que se venía, ubicó los límites del marketing político, no había modo de que el Gobierno dijera algo y eso fuese creído por los ciudadanos de a pie. Para colmo, mañana esos se convertirán en votantes.

    Aquellas virtudes destacadas por la prensa sobre el nuevo equipo de gobierno, se concentraban en el del Jefe de Gabinete, en la juventud, la claridad en sus explicaciones, por su capacidad de polemista que se desintegraba por contarnos una realidad que no estaba a la altura de la realidad; una posverdad insuficiente frente a la creciente incertidumbre. Lo que nunca admitió ni admitirá el Gobierno fue que deseaba la devaluación, pero no se atrevía a confesarlo.

    En su fuero íntimo el Gobierno consideraba que la sociedad gastaba mucho, tenía un consumo desmedido en algunos aspectos y esto se demuestra en la apreciación de la moneda. Era necesario que los ingresos de todos bajaran uno o varios escalones. Además del empuje exportador que esta devaluación va a tener, habrá un mejoramiento relativo de las economías regionales, es decir habrá mayor distribución desigual de la renta nacional: los trabajadores, jubilados, la pequeña y mediana burguesía estará más lejos de su propio nivel de hace unos meses atrás.

    Nadie dijo tampoco con crudeza las consecuencias de la caída del peso. Nadie dijo que estamos llamando a la puerta de la estanflación, que vamos a entrar y que el presupuesto 2018 es papel de rezago. Por otro lado, está la incertidumbre que provoca esta situación en los mercados (grandes especuladores y fugadores de riqueza nacional) en un momento delicado. Hay que prever también, para agregar dudas, los eventuales ajustes de la Reserva Federal de las tasas de interés. O sea que en lo financiero tenemos un escenario inseguro, a lo que hay que agregar una economía que va a deprimirse. La matriz económica del macrismo se limita al Campo, algo de Agroindustria más Servicios (sobre todo financieros). La  palabra “industria”, o ramas no tradicionales de la industria se registran como términos ausentes en el discurso oficial.

    El gobierno había tenido un espaldarazo con el resultado de octubre del ´17, y ese crédito se disolvió en pocas semanas. En diciembre, la discusión sobre la ley previsional estableció un punto de inflexión en el cuál la caída de popularidad empezó a crecer fuertemente, y se aceleró en las últimas semanas. A la decisión que perjudicó a los jubilados, pensionados y beneficiarios de la AUH, le siguió un nuevo tarifazo y la inflación que ya es una constante.

    ​​Poco tiempo para disfrutar las mieles del éxito y mucho tiempo por delante para recuperar o empeorar el posicionamiento de aquí a octubre del ´19

    Hasta hace pocas semanas que se difundía la hipótesis de un triunfo de Cambiemos en el 2019 en la primera vuelta, en base a datos del momento. Dicha hipótesis hoy ha caído, y hay que ver como evoluciona el escenario.

    Es curioso observar que el triunfo de octubre del 2017 sumió al oficialismo en la dinámica del “embudo” en que la política se fue achicando, se cree que alcanza con lo que se tiene y la centralización del comando en la Jefatura de Gabinete le hizo perder perspectiva; Monzó y Frigerio lo sufrieron. El problema está en creer que la comunicación política reemplaza a la política y no es así, a veces uno lo advierte cuando ya está en el suelo.  

    El llamado a un Gran Acuerdo Nacional hecho por TV (seguramente Marcos Peña no debe saber que el nombre lo acuñó el Gral. Lanusse), mostró más una convocatoria de firmantes del presupuesto 2019 que de voces políticas para ser escuchadas. Es decir,

    se busca corresponsabilidad sobre la escasez que sobrevendrá.    

    Es indudable que la configuración sobre las próximas orientaciones electorales está en estado de ebullición, con cambios que presuponen modificaciones de las relaciones de fuerza. Está creciendo el “no sabe” o la indecisión entre los votantes de Cambiemos y muchos anticipan que no volverían a votarlos. Sin embargo, lo que no se registra es una capitalización de algún opositor, debido a que las figuras de la oposición tienen un considerable rechazo y hay otras aún no instaladas. Como hecho novedoso aparece un leve mejoramiento de la popularidad de la expresidenta.

    En las redes sociales muchos opositores al Gobierno anticipan el naufragio de la administración Macri, pero esta profecía nació el primer día de gobierno. En realidad, si se reflexiona bien, no se observa en las actuales características del escenario nacional que eso sea lo más conveniente para alguna identidad opositora específica, considerando que una crisis de gobernabilidad, que al no ver alternativas configuradas, puede hacer que las aguas derramen en cualquier parte.

    En estos últimos días volvió a asomar la figura de Vidal como la bala de plata de Cambiemos. El hecho de que sean sólo rumores no evita la lógica interna de la versión, la caída de popularidad del Pte. y del gobierno afecta a la gobernadora pero menos.

    El Gobierno sigue caminando, condicionado, por el sendero cada vez más angosto, aunque no vemos un 2001. Una pared de costado se ha renovado e invade el camino con el FMI a la cabeza; del otro lado, enfrente, está la sociedad con sus urgencias y su paciencia, dispuesta también a ocupar la ruta.  

    Macri redescubre la importancia de la política y ordena su interna y su equipo; quiere enfrentar el déficit fiscal a través de un acuerdo político y social con un sector de la oposición, los gobernadores y legisladores; pero sin coalición. No quiere pagar solo lo que se viene. Habrá que ver cómo reaccionan los sectores políticos, pero en principio habría comprensión de parte de varios gobernadores que están atados a las promesas de la obra pública. Menos comprensión habrá de parte del sindicalismo, sobre todo el más combativo, que advierte que el oficialismo está herido.

    En medio de hechos costosos, el Gobierno cumplió su deseo inconfesable, colocar a los argentinos un piso más abajo.

    *** Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.

    ​https://lateclaenerevista.com/2018/05/22/deseo-inconfesable-la-devaluacion-ricardo-rouvier/​

     

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